sábado, 26 de enero de 2013

CÓMO LLEGAR AL PUNTO DE EQUILIBRIO, DONDE UNO TRASCIENDE.

“DONDE UNO SE ENCUENTRA CONSIGO MISMO, SU ESENCIA”.

Shilcars
Amigos, muy buenas noches soy Shilcars.
Es un placer estar con vosotros nuevamente. Espero que la
velada sea interesante a la vez que productiva. Y en este aspecto,
quisiera añadir que podemos ir aprendiendo del amor de la misma
forma que el amor aprende de nosotros, porque, en el fondo, es un
sistema retroalimentario que indudablemente proporciona una
sabiduría que, en un contexto adimensional, repercute en el
florecimiento de nuestro espíritu.
Sin embargo, también es preciso señalar que no únicamente
vamos a aprender a través de lo que aquí se diga, de los debates, o
bien del sumario que poco a poco iremos desgranando en ésta y
sucesivas etapas, sino que iremos aprendiendo también y asimilando
en función de nuestro grado de interiorización. Es importante que
sepamos ver más allá de nuestro pensamiento racional, de nuestra
mente tridimensional, de nuestros esquemas, porque más allá de todo
este conglomerado holístico existe un mundo infinito de percepciones,
de objetividad, por cuanto en él se halla la realidad absoluta. Es más,
me parece interesante que analicemos la cuestión en base a nuestra
propia capacidad de interpretación, porque si bien es un hecho que
todo el conocimiento se halla a nuestro alcance, también lo es que
nuestra propia capacidad de asimilación necesitará de un aprendizaje.
En este aprendizaje se halla la voluntad, el anhelo, el servir a los
demás, el conformarnos con lo que la vida cada día nos está dando y
en este punto también debemos tener en cuenta que la vida no
siempre nos da aquello que pedimos, aquello que creemos necesitar,
sino que la vida en su inteligencia infinita nos da aquello que mejor
nos puede ayudar en este deambular evolutivo.
Entonces también comprenderemos que las dificultades forman
parte de este deambular, de ese caminar hacia el infinito, de ese
mundo infinito de percepciones y de realidades, pero que a cada uno
de nosotros nos toca un determinado escalafón. Y es bien cierto que
este escalafón formará parte de nuestra propia capacidad de
asimilación, de un intelecto superior. En realidad el conocimiento de
las cosas tridimensionales con una mente determinista puede
favorecernos en un deambular, en un trabajo físico, en nuestra
empresa, en nuestros negocios, en nuestras relaciones sociales. Pero
en el fondo esto es una simple excusa para que nos entretengamos en
un proceso tridimensional, en un mundo visible, en un mundo
adornado por la secuencia egoica para que equilibremos nuestro
interior y sea capaz para trasladarse hacia esos otros mundos en los
que la conciencia plena se halla sumida en un mar de realidad.
Entonces comprenderemos también que la vida, este transcurrir
diario en el que nos parece eterna, por cuanto está medida bajo un
parámetro tridimensional, con unas recurrencias que casi siempre
terminan en lo mismo, es decir, en la pregunta que el ser humano se
hace cuando ya, en una época avanzada de su vida, se pregunta si
acaso habrá valido la pena todo el esfuerzo realizado y si en el fondo
habrá servido a su propio espíritu en ese camino evolutivo.
Es entonces cuando debemos preguntarnos, no al final sino
ahora, en estos momentos y en estos instantes, si realmente nuestra
vida vale la pena vivirla de la forma en que la vivimos. Si en realidad
estamos conformes con nuestra actual forma de vida, con nuestras
necesidades cubiertas, sin una mira más allá del mundo visible,
entonces tendremos que convenir que estamos de acuerdo y poca
cosa habrá que añadir a ello. Porque el principal objetivo de nuestra
existencia aquí en esta tercera dimensión es el respeto por el pleno
libre albedrío de cada uno.
Sin embargo, si esa pregunta que nos hacemos algunas veces
sobre si nuestra existencia vale la pena haberla vivido y vivirla y sus
consecuencias nos llevan a la conclusión de que no hemos
aprovechado convenientemente o adecuadamente ese caudal de
energía que nos inunda para favorecer ese camino evolutivo, entonces
será el momento de aplicarnos debidamente. Entonces sí que
podemos añadir alguna referencia, entonces sí que podemos ayudar a
través de nuestras conversaciones Interdimensionales.
Si por el contrario estamos añadiendo a nuestra vida únicamente
un control para a la seguridad de nuestras vidas, de nuestro cobijo, de
nuestras necesidades materiales, y únicamente nuestra mente está
centrada en ello entonces, sencillamente, estaremos perdiendo un
precioso tiempo.
Amigos, creo que es el momento de hablar claro, sinceramente,
como amigos que en otros lugares adimensionales fuera de este
tiempo y espacio hemos dialogado abiertamente y hemos llegado a
conclusiones muy interesantes. Amigos pues, sí que os sugiero que
hablemos en primer lugar de nuestra existencia aquí ahora y
valoremos cada uno de nosotros en nuestro propio interior si vale la
pena vivirla, como la vivimos o en otro caso sí valdría la pena vivirla de
otro modo.

Entiendo que existen ciertas dificultades para a llevar a cabo un
trabajo diario de introspección, de observación para comprender
mucho más a fondo el resultado de nuestra actitud, de nuestras
acciones, de nuestra existencia. Sin embargo también cabe destacar
que la vida podremos vivirla más intensamente si nos religamos en
nuestro interior a través de nuestro conocimiento interior, observando
paulatina y progresivamente como vamos reaccionando ante la
ingente entrada de pensamientos que inundan nuestra mente y que
a veces no nos dejan ver el bosque de nuestro pensamiento interior.
Y es porque los momentos de cambio están llegando, han llegado ya.
Y habrán ultimado un último requisito cuál es la contemplación.
Contemplaremos nuestra existencia como si de un espejo se
tratara, hablaremos a través de nosotros mismos, pero, en el fondo,
estaremos participando a los demás de ese conocimiento que, en la
medida en que nuestro intelecto vaya descubriendo esos resortes
ocultos, se irá transparentando hacia una realidad mucho más
objetiva. Intentaremos también comprender la reacción ante la ingente
información que de alguna manera intenta trastabillar nuestra
concordancia, nuestro contexto de interiorización y nuestro estado
contemplativo; comprenderemos también el por qué nos asusta
el futuro, el por qué nos asustan las enfermedades, la vejez,
la ruina etc. etc.

Comprenderemos, en el fondo, que estamos invadiendo un
espacio material. Sí, digo bien, invadiendo un espacio material físico
de tercera dimensión, porque, en el fondo, nosotros todos somos
forasteros. No nos pertenece ese lugar aquí y ahora. Es tan sólo un
tránsito para recomponer estructuras y mejorar arquetipos mentales
ampliándolos. Ese momento es el del examen interior, para
comprender a viva voz, esto es, a través de una realidad subjetiva,
cuán largo es ese camino, y cuán costoso a la vez, del tránsito
espiritual. En ese mundo que estamos ahora podemos llegar a
comprender todo el proceso o camino que nos falta para seguir
en ése camino evolutivo.
Comprenderemos también nuestra real situación, y es aquí
donde hallaremos la comprobación exacta de nuestra ubicación
en ese mundo holográfico, pero no para quedarnos eternamente
anclados en este pensamiento, sino para arrancarnos
definitivamente hacia las estrellas.
Efectivamente, el avanzar significa un destacar en algún
determinado punto de nuestro recorrido. Y las mentes anquilosadas
en un planteamiento arcaico, que establecen una síntesis de cómo
debe ser el funcionamiento grupal de la humanidad, se sienten como
marginadas y, en el fondo, es un encubrimiento del propio ego, del
miedo. Nadie quiere cambiar por un sentimiento utópico, nadie quiere
variar sus estructuras si estas, de alguna forma, le permiten avanzar
a este nivel tridimensional.
Por eso se necesita un doble esfuerzo: vencer la propia inercia
del individuo al cambio, y también, vencer la propia inercia de una
masa determinada, que estableciéndose en unos arquetipos
determinados, también aunque arcaicos, pueden hacernos
retroceder o retrasar el paso.
Por eso hablo también de que es necesaria la auto observación
de que, como individuos, debemos religarnos con nuestro propio ser.
Somos nosotros mismos quienes vamos a decidir nuestra vida, no los
demás. Los demás, si acaso, actuarán en correspondencia a sus
propios intereses personales a su intuición. Nosotros no debemos
reflejarnos en el espejo de esa masa uniforme, gris, que, en el fondo,
no entiende planteamientos, determinados planteamientos evolutivos.
Nosotros debemos respondernos a nosotros mismos, cada uno en la
intimidad, y si es preciso, actuaremos en grupo para poder contrastar
ideas y pensamientos, para poder dialogar, hablar, discutir si es
preciso y aclarar cuestiones. Pero indudablemente el trabajo interior
lo debemos realizar cada uno de nosotros y entonces sí que
verdaderamente nos daremos cuenta que los demás aún que nos
afecten en sus planteamientos, en sus pensamientos, en sus
reproches, en sus críticas, poca mella podrá haber en nuestro
sentimiento, si éste es puramente objetivo de realización
trascendental.
Estamos hablando de un proceso y tridimensional que nos va
a servir para catapultáramos hacia esos mundos por ahora
desconocidos por nuestra mente tridimensional. Pero esos mundos
desconocidos, lo son por nuestra obcecación en identificarnos
plenamente con las historias pasajeras diarias, o en etapas
determinadas que se nos acercan a nuestra mente y nos privan
de la contemplación de nuestro reflejo interior.
Así pues, en la vida diaria podemos ir añadiendo comprensión.
Pero debemos tener en cuenta también que nuestros pensamientos
de animadversión, de miedo, de insuficiencia y, a la vez, de
oscurantismo, son sólo pasajeros. Y debemos entenderlo porque, una
vez superados estos inconvenientes, el mundo se nos abre de par en
par y nos ofrece a todos, sin distinción, el conocimiento interno, el
conocimiento de la sabiduría y en él estamos todos incluidos.
Shilcars.




lunes, 21 de enero de 2013


LA CONFEDERACIÓN DE MUNDOS HABITADOS DE LA GALAXIA

INTRODUCCIÓN 
La Confederación de Mundos Habitados de la Galaxia  es una 
agrupación de civilizaciones con fines pacíficos y de ayuda a las culturas 
humanas que están despertando a su consciencia de seres de las estrellas.  
La Confederación de Mundos es una organización que no pretende 
imponerse ni dominar nuestro planeta. Su misión es darnos referencias 
y orientaciones que nos ayuden a construir por nosotros mismos una 
sociedad armónica en la que predomine la paz, la justicia y la creatividad, 
y en la que todos podamos ser auténticamente libres. 
En el ejercicio de su función de tutela del planeta Tierra, la 
Confederación adoptó la decisión de preservarlo de  la influencia de 
civilizaciones que habían estado ejerciendo una dirección basada en sus 
propios intereses. Por eso, a partir de entonces controla la intromisión 
de naves en el mismo, cuando vienen con fines que no están fundados 
en el amor y el respeto.  
Por otra parte, la Confederación desarrolla un programa de ayuda al 
planeta y a sus habitantes, tanto humanos como minerales, vegetales 
o animales. Esta ayuda se ejerce sutilmente y de una  forma 
que no es visible, para no interferir en nuestras decisiones.  
A pesar de que orbitan nuestro planeta miles de naves de múltiples 
planetas de origen, de la Confederación, estas procuran pasar 
desapercibidas, no hacerse visibles, salvo de forma esporádica o con 
alguna finalidad, pues la Confederación no quiere imponer su evidencia de 
forma incuestionable. Nos deja a nosotros preguntarnos si el universo está 
habitado o no, o si hay otras civilizaciones inteligentes, para que nosotros 
mismos encontremos la respuesta a esta cuestión.  
El programa de la Confederación contempla el relacionarse con 
grupos de contacto interdimensional, a los que dar  sugerencias y 
orientaciones, no consejos ni imposiciones. Lo hacen por medio de un 
canal que recibe el comunicado y lo ofrece al grupo, para que este lo 
analice, lo contraste y estime el grado de confiabilidad que le merece. Sin 
embargo, al grupo no se ofrecen pruebas incuestionables de su existencia.  
Por otra parte, los comunicados que nos dan no pretenden resolver 
todas nuestras incógnitas, sino que son un incentivo para hacernos 
pensar, reflexionar y ahondar por nosotros mismos en nuestra búsqueda. 
Estos comunicados son incompletos, a propósito, para que nosotros 
mismos encontremos el engarce entre ellos y la información que falta.  
Para ellos la cuestión está en que aprendamos a pescar por nosotros 
mismos, no en darnos peces. No se trata de crearnos una dependencia 
hacia ellos, pues quieren relacionarse con nosotros como con iguales, 
como adultos capaces por sí mismos de resolver sus problemas.  
En fin, en los siguientes capítulos se dan numerosas referencias 
sobre la Confederación y algunos de los representantes con los que 
el grupo ha entrando en contacto: Sili-Nur, Shilcars, Aumnor, 
Melcor y Seiph, Noiwanak, entre otros.  

LA FUNCIÓN DE LA CONFEDERACIÓN  

EL CAMBIO NO SE VA A PRODUCIR POR MIEDO, POR TEMOR, POR LA AMENAZA.
EL CAMBIO SE VA A PRODUCIR POR COMPRENSIÓN. 
Aunque a veces es necesario cambiar, y como que el ego está 
tan enraizado en nuestra psicología, ese cambio no se produce 
si no es por un fuerte golpe de los sentidos.  
Entonces, no vamos a entrar en el juego del apocalipsis, del temor para 
la creencia en un mundo trascendental. Tal vez en otros niveles de 
consciencia pueda valer ese signo del temor y del miedo, para el 
adoctrinamiento de psicologías de vuestro nivel. Pero los hermanos que 
conformamos la Confederación, hemos aprendido que el cambio no se va 
a producir nunca por el miedo, por el temor, por la amenaza. El cambio 
se va a producir por comprensión. 
Nada más lejos de la realidad. Nadie va a venir a asistiros en ese 
momento de trance y de cambio planetario. Únicamente será posible una 
ayuda muy amplia por parte de nosotros, los de la Confederación, en el 
momento en que menos necesitéis esta ayuda. Y lo será cuando vuestras 
vidas hayan entrado plenamente en el equilibrio y la armonía. Porque 
entonces será el momento en que habréis adquirido un mayor nivel de 
consciencia. Os habréis desapegado de la materia, del querer, del desear, 
del miedo, del temor, de la angustia...  
Y entonces, hallaréis una mano amiga que os llevará a través del 
Universo. Pero os llevará no como maestro y alumno, sino como hermano, 
como igual, por el mismo nivel proporcional de conocimiento y sabiduría. 
Os lo habréis ganado a pulso a través de la confraternidad, 
del peso de la masa... 

martes, 1 de enero de 2013

"EN EL 2013 DEBEMOS ANDAR EL CAMINO POR AUTOPISTAS DE HERMANDA"


EN ESTE CASO CONCRETO LAS AUTOPISTAS QUE HEMOS CREADO 
EN TSEYOR SON PARA TODOS LOS ATLANTES, SEAN DE LA CONDICIÓN QUE SEAN, PARA QUE EN DICHAS AUTOPISTAS TANTO PUEDA CIRCULAR EL CRISTIANO COMO EL TIBETANO, COMO EL HINDÚ, ETC. ETC.

Amigos, hermanos, atlantes todos, muy buenas tardes noches, soy
Shilcars del planeta Agguniom. 
Senderos, caminos, carreteras, autopistas. Estas son sin duda las
formas en que podemos desplazarnos por este mundo 3D, por este
mundo dual. Hay muchas más, por supuesto, pero entenderéis a lo que
me refiero. 
Básicamente el hombre analiza todos sus cuestionamientos en un
breve tiempo. Afortunadamente es breve, si fuera un tiempo eterno en
estas condiciones, lógicamente sería un martirio. Un esfuerzo y sacrificio
muy difícil de superar. 
No todos los humanos estamos preparados para pasar por este
mundo 3D, esforzarse, sacrificarse, enfermarse y morir, y para ello este
breve espacio de tiempo. Para gozar y disfrutar al mismo tiempo de esta
andadura. Luego, un descanso. 
Un breve descanso también en el tiempo, para reiniciar la labor que
nosotros mismos nos hemos encomendado, cual es el despertar
conciencia y superar obstáculos, los necesarios para voluntariamente
abandonar esa rueda rutinaria de encarnaciones, todas destinadas al
mismo fin: progresar en espíritu.

En este proceso hallamos significados profundos de nuestra propia
concepción espiritual, a veces con gran dureza de medios, con gran
esfuerzo, con un sufrir constante. Otras, a través de una plácida vida
contemplativa que, por serlo, tampoco es fácil de conllevar. 
En resumidas cuentas, el camino, tanto si queremos como si no
queremos, en esta 3D, en este pensamiento racional, lógico,
determinista, debemos llevarlo a cabo. 
Hay días en que vuestras mentes sufren pero, no obstante ello,
andáis. Otros, cuyo transcurso es más fácil, holgado, tranquilizante, y la
andadura os es más fácil, más llevadera. Otros días, vivís en un gran
entusiasmo y os resulta relativamente fácil llevar a cabo vuestras
actividades. 
En general, pues, la norma es llevar adelante el pabellón de la
espiritualidad, tanto si gusta al ego como si no gusta al ego, tanto si
nuestro pensamiento está al corriente de lo que debe hacer como si no
lo está. 
Tanto si estamos sanos como enfermos, debemos llevar la
andadura por la Tierra. En la enfermedad tal vez encontramos la
comprensión mucho más rápido que en la salud. Aunque las personas,
los seres humanos, los atlantes, que han despertado una parte de su
consciencia, se dan cuenta que en definitiva lo importante es despertar
consciencia, sea en el estado que sea. 

Vuestra sociedad pide salud, pide gente sana, fuerte, para
conllevar un espíritu humano a unas consecuencias determinantes, en
cuanto al consumo, en cuanto a la supervivencia. 
Vuestra sociedad también piensa que el cuerpo está preparado
para sufrir los embates de cualquier circunstancia. El cuerpo humano
está preparado para ello, puesto que para ello se ha conformado
atómicamente, de residuos, y por lo tanto son los propios residuos del
átomo, en su constelación, que hacen posible que el ser humano pueda
llevar a cabo determinadas estructuras para llevarle a un fin concreto. 
No obstante, dicha concepción ergonómica adolece de defectos,
vuestro organismo no es puro. Vuestro cuerpo atómico está hecho de
impurezas, y por lo tanto no es perfecto, y como tal tampoco puede
llevársele a extremos en los que puede fácilmente sucumbir.
Sin embargo, a pesar y todo de dicha deficiente organización
ergonómica, vuestro cuerpo arrostra un sin fin de esfuerzos y consigue,
en un periodo muy breve de tiempo, llevarlos a cabo en la mayoría de
los casos. Vuestras mentes poderosas aportan lo suficiente como para
que dicho cuerpo orgánico resista los embates y la fuerza arrolladora de
la entropía. Aunque, como es natural, llega un momento en que vuestro
cuerpo desfallece, pierde energía, y al final sucumbe. 
Con todo ese esfuerzo y bagaje, los humanos de esta generación,
en este caso vosotros, claro está, lleváis a cabo un programa fijado con
anterioridad y, unánimemente, os ponéis de acuerdo para que el mismo
pueda funcionar al máximo, pueda llevarse a cabo la comprensión
necesaria fijada de antemano. Y para que eso sea posible creáis, en
este caso creamos, los cauces adecuados. 

Y ahora en estos momentos hemos creado autopistas porque el
anhelo, el deseo innato de progreso hacia las estrellas, que es el punto
al cual debemos dirigirnos simbólicamente, es ya un hecho. Ya no
podemos hablar de caminos, senderos, carreteras, sino de grandes
autopistas en las que todos podamos circular ligeramente, ágilmente. 
En este caso concreto, las autopistas que hemos creado en Tseyor
son para que todos los atlantes, sean de la condición que sean, en este
caso me refiero a sus íntimos religares, puedan circular juntos, no
atropelladamente, sino armoniosamente. Para que en dichas autopistas
tanto pueda circular el cristiano, como el tibetano, como el hindú, etc.
etc. Cualquiera tiene acceso a dichas autopistas porque todas van a un
tronco común, y ese tronco común es la espiritualidad. Para ese
menester Tseyor se ha esforzado, y viene haciéndolo desde hace
bastantes años, y creemos que el resultado es bastante aceptable. 
Hemos creado autopistas, y en ellas circulamos todos, pensemos
como pensemos, porque en esa circulación solamente entran aquellos
que buscan la espiritualidad, sea por el camino que sea. Y todos los
caminos llevan, o nos llevan, a un fondo común. Esto sin duda es así
porque cualquier pensamiento filosófico nos llevará al progreso humano,
en el sentido espiritual, si aplicamos en ello la bondad, tantas veces
repetida, la hermandad, tantas veces sugerida ante todos vosotros por
parte de la Confederación. 
Y por ello, porque por dichas autopistas se permite el acceso a
todos sin distinción, porque todos los que acceden a ellas lo son con un
fondo de bondad y de hermandad, es por lo que las mismas nos brindan
silenciosamente, calladamente, pero sin duda alguna con gran
efectividad, el camino hacia  las estrellas. El camino que sin duda
añoramos en nuestro interior: la búsqueda de nuestro hogar realmente.

Al final, dicho camino, dichas autopistas, nos van a llevar a un
fondo común porque lo habremos hecho con hermandad. Y ese fondo
común es la nave Tseyor, donde miles, millones de seres humanos
atlantes estamos disfrutando, en compañía de todos, de una excelente
aproximación a la espiritualidad. 
Y solo nos falta la simbiosis correspondiente a esta 3D, a este
proceso burdo, a esta réplica que se ha conformado en este nivel
atómico imperfecto, pero que forma parte también de todos nosotros,
forma parte de este gran holograma cósmico y, por tanto, de este puzle
holográfico cuántico. Por ello, esta burda réplica tiene que unirse en la
nave y fundirse para unificar la hermandad verdadera.   
  
Sin embargo, en este proceso de ascensión por dicha autopista
que nos llevará a la montaña sagrada, y por ende a una relación
simbiótica con la adimensionalidad, debemos ser prudentes, debemos
estar despiertos y ser conscientes de que no avanzaremos por dicha
autopista de cualquier forma. 
Vamos a necesitar una organización, vamos a precisar de un medio
adecuado para circular sin contratiempos. Necesitamos organización. 
Necesitamos organización a modo de perfección. Una perfección
que nos permita abrazarnos y avanzar juntos, siendo distintos en una
concepción filosófica. Distintos en un pensamiento evolutivo, en cuanto a
sus formalidades y métodos, pero no así en su fondo común que es el
mismo. Para eso debemos organizarnos, claro está, y como seres
inteligentes os daréis cuenta de que esto es básico. 
Así, cuando el fondo común es de un avance hacia la montaña
sagrada, en una autopista en la que todos cabemos, sin distinción de
razas o credos, debe existir una organización que permita hacerlo sin
merma de la misma esencia del andar un camino sin camino.
Vamos a respetar, por supuesto, todas las creencias, todas las
ideas, todas las filosofías, porque éstas llevan un fondo común, cual es
la unidad en la hermandad. 
Y vamos a poner en un paréntesis, respetuoso y concreto, aquellas
otras filosofías o pensamientos que, incluso avanzando juntos por esa
andadura simbólica pretendan, de algún modo, asumir y aunar a los
demás en su propia creencia. 
Todos tenemos la verdad en nosotros, todos vamos al mismo sitio,
pero no todos vamos al mismo sitio conscientes. Esto quiere decir que
parte de nuestra inconsciencia nos puede llevar por caminos tortuosos,
por caminos difíciles, por caminos lentos. Y esto último, ahora mismo en
estos tiempos que corren, no nos lo podemos permitir. Pedimos agilidad,
pedimos rapidez, pedimos fluidez, pero no enlentecimiento. 
Así, amigos, hermanos, comprenderéis que para llevar a cabo
nuestra misión, que es la de todos vosotros, la unión de todos nosotros
en una hermandad positiva, efectiva y evolutiva, necesitamos que todos
nos unamos en hermandad. 

Así, aquellos que avanzan con nosotros, que creen en su
hermandad, pero no en la hermandad propia de Tseyor respetando
verdaderamente su pensamiento, debemos, como digo, poner en un
pequeño paréntesis. Daos cuenta, hermanos, que estamos avanzando
en unión y en hermandad, pero todos juntos, todos bajo un mismo
pensamiento. 
Pero también debemos respetar a los que viajan con nosotros,
andan con nosotros, ascienden con nosotros, pero que tienen un
pensamiento distinto, y distinta también su forma de enfocar la
organización de Tseyor. 
En este extremo estamos. Vamos avanzando, pero al mismo
tiempo existen fuerzas contrarias que tal vez no creen en la unión de
voluntades. No creen verdaderamente en la unión de las voluntades de
los otros, sino que creen conscientemente, y digo conscientemente,
porque así lo creen, que la única unión de voluntades y de hermandad
es la suya. 
Estarán en lo cierto o no, esto el tiempo lo dirá, pero tenemos que
avanzar, creo que todos lo podemos tener muy presente, tenemos que
avanzar, digo, en unión y hermandad, con un solo signo, aceptando las
distintas culturas y pensamientos, filosofías y religiones, pero nunca
debemos aceptar que el avance lo sea en ninguna de ellas en particular,
sino entre todas: unidas, abrazadas y hermanadas. 
-Shilcars-