martes, 10 de mayo de 2016

“LENTAMENTE FLORECERÁ EL ALBA DEL SOL EN EL SER HUMANO"

UN NUEVO DÍA SE ACERCA
Debemos estar expectantes ante lo que va sucediendo.
Y, aunque lo veamos confuso, aunque nos parezca que los signos
no son lo favorables que sería de desear, pensemos que en todo 
cambio de estructuras es necesario partir de cero.”


Queridos amigos, soy Melinus.

Tenéis ante vosotros un gran reto: la Perfección.
No obstante, tenéis también grandes dudas. Si bien todo cuanto se
aprende tiene su grado de dificultad. Y, siendo normal el ansia por
perfeccionarse, también es normal saber dosificar dichas inquietudes.
Cierto que no es más sabio el que lee mucho sino el que asimila
mejor. Y cierto también que sumándonos a las corrientes de pensamiento,
conformamos un estado de evolución probablemente más eficaz que el
pensamiento único. Pero, igualmente cierto que pecamos de soberbia
muchas veces, y ello nos lleva a sobrevalorarnos demasiado. Por eso nos
equivocamos tantas veces.

Sin embargo, siempre podemos especializarnos en alguna cosa, por

ejemplo, en mantener viva la llama de la espiritualidad. Para dicho cometido
no se precisan estudios superiores, ni títulos, ni prebendas, ni autorizaciones
administrativas. Para llevar a cabo el trabajo de superación espiritual solo se
precisan dos normas básicas: el conocimiento que adquiramos en base al
amor y el trasladarlo a los demás con el mismo amor.

Por supuesto que es necesario saber esperar pacientemente a que las

cosas maduren y, en especial, florezcan. El camino es duro y más cuando no
se sabe exactamente qué atajo tomar.

Los caminos parecen iguales cuando se empiezan a caminar, y unos

serán más largos que otros. Aunque sin la reflexión oportuna, en ambos
podemos andar por un circuito cerrado, que no espiral vibratoria, y no
darnos cuenta de que el recorrido es recurrente.

En nuestro caminar será preciso poner más intuición que inteligencia.

Intuición que se alcanza en base a profundos estados de meditación y
reposo. No un reposo físico, aunque algunas veces sea necesario, sino un
reposo mental. Cuando todas nuestras células lo están, actúan como si de
una única célula se tratara. Lo que vosotros denomináis estado Alfa.
Entonces uno penetra en una nueva dimensión de los sentidos
internos. Entonces uno abraza y paladea aquello que parece increíble que
esté presente en nosotros, y que de hecho esté tan cerca.

Por todo ello, no nos detengamos en el estudio de lo imposible.

Hagámoslo en el estudio de lo transmutable. En la transmutación de las
energías está el desarrollo espiritual y anímico del ser humano.
Por consiguiente, no nos detengamos en la mejora de nuestros
aspectos materiales. Estos se desmejoran aunque no queramos.
Detengámonos en la mejora espiritual. Con amor y respeto. Normas
básicas para establecer el debido equilibrio interno, y que este haga posible
el traspaso hacia esa otra dimensión de la que el Hombre es acreedor.

Lentamente florecerá el alba del sol en el ser humano. Un nuevo día

se acerca. Debemos estar expectantes ante lo que va sucediendo. Y, aunque
lo veamos confuso, aunque nos parezca que los signos no son lo favorables
que sería de desear, pensemos que en todo cambio de estructuras es
necesario partir de cero.

Al igual que el Ave Fénix renace de sus cenizas, así debe hacerlo el

propio Hombre. Renacer de sus propias cenizas, que para ello dispone de
inteligencia, voluntad y libre albedrío.

El Hombre no debe dudar de su propia capacidad de regeneración.

El Hombre debe procurar reflexionar y establecer comunicación lo
más sincera posible consigo mismo.

El Hombre debe armarse de valor y desterrar para siempre el miedo

que le atenaza. Si desaparece su miedo, cual fantasma que la mente cuida
de proporcionarle siempre, el Hombre se elevará, y volará cual gaviota libre
de ataduras.

El Hombre, domesticado por el medio que le rodea, suele volverse un

holgazán, y espera luego a que le llenen la copa y el plato.
Solo cuando el Hombre se da cuenta de que está inmerso en un
profundo sueño de los sentidos, es cuando puede remontarse hacia lo más
alto.

La llama del triunfo florece en el pensamiento humano cuando uno se

da cuenta en qué clase de vía muerta se halla. Es entonces cuando el
Hombre empieza a despertar del profundo sueño de los sentidos y asume su
verdadero papel: el de la búsqueda de la perfección y elevación hacia las
estrellas.

Con Amor. Melinus


http://tseyor.org/

lunes, 9 de mayo de 2016

NO EXISTE PERFECCIÓN DONDE ANTES NO HUBO IMPERFECCIÓN


“La perfección se origina en el caos y el desorden"

Buenas noches amigos, soy Ostracita.
No siempre resulta fácil explicar el significado de la vida a nivel
general. Aunque cada individuo tiene una especial conformación
ergonómica distinta y entiende, y a veces también comprende, cuáles son
sus mejores aptitudes de cara a su particular o íntima revolución.

Más, no siempre se acierta plenamente en cada una de las elecciones
que pueden permitir desarrollar un esquema perfecto y sincronizado con la
actitud a tomar con respecto a la vida. Puede resultar sencillo criticar la
actitud de los demás, aunque es más difícil criticarse con la acción de uno
mismo. Especialmente cuando uno mismo no sabe a ciencia cierta si lo que
se propone llevar a cabo tiene algo que ver con la intimidad, esa parte
interior del ser humano. Cuando para descubrirla no basta con utilizar solo
el pensamiento racional, entendiendo con ello la simple intelectualidad.

También puede haber un algo de razón con respecto a que son
muchas las veces que al intentar llevar a cabo determinadas acciones de tipo
trascendental o espiritual, casi siempre algo o alguien impide llevarlas a
cabo adecuadamente.

Dichos inconvenientes vienen a sazonar el producto final de nuestros
actos si llegamos a terminarlos felizmente. Y es por esta razón tan simple,
como la de los obstáculos que hallamos en nuestra vida, por la que la
humanidad los vence y asume el progreso.

La perfección se origina en el caos y el desorden; no existe perfección
donde antes no hubo imperfección.

Es desde la involución donde la creación se desarrolla. Entre otros
motivos porque dentro de la imperfección se halla escrita una determinada
clave energética que, tomando por base un código concreto de
especialización, asume la derrota como bandera o punto de partida para el
futuro progreso evolucionista. Es, digamos, empezar desde cero.

Y no es más que eso: progreso donde antes hubo desorden.
Perfección donde antes existió la imperfección. Desazón donde antes hubo
oligarquía, y después orden.

Y nada más que eso: trascender espacios en donde no existe nada,
para entonces recrearse en la belleza total. Dimanar un concepto donde
antes solo hubo un simple proyecto.

Con esas simples normas de sabiduría creativa se desarrolla el
Cosmos. El orden binario trasladado al infinito. Con esta normativa pueden
desarrollarse todos los estudios filosóficos, capaces de llevar la luz hacia
rincones oscuros del pensamiento humano. La luz de una cerilla encendida
en la oscuridad, puede divisarse a gran distancia.

Basta con insistir en la pregunta básica u original: ¿quiénes somos?,
¿qué hacemos aquí?, ¿hacia dónde nos encaminamos? Basta con empezar
con una pequeña idea o pregunta. Basta con incidir a través de nuestra
mente sobre aquellas preguntas que no nos formulamos casi nunca, y que
llegan a generar caudales de sabiduría siempre y cuando empleemos en el
propósito la necesaria humildad, conveniente orden o pausas determinadas.

Pausas que se necesitan para tomar aliento, para conformar
esquemas a través de los cuales nos sirvamos de trampolín para lanzarnos a
nuevos e insospechados espacios dimensionales.

La dimensión adecuada es aquella que nos permite obtener
experiencia de unos hechos.

Cuando un campo ha dado su fruto, debemos dejarlo descansar una
temporada. Mientras, el individuo puede analizar los obtenidos e intentar
adaptarlos a nuevos elementos de perfección.

Y siempre en contacto con la naturaleza en todos los aspectos de este
mundo. Ella misma nos sirve en bandeja la sabiduría y el conocimiento de las
cosas.

Además, conviene trabajar en equipo. La propia familia puede ayudar
a mejorar las perspectivas, y porqué no iniciarse en nuevas expectativas. La
familia, como célula social, es un buen caldo de cultivo para fomentar el
conocimiento.

En la familia humana se agrupan diferentes elementos. Los miembros
de esa familia son de diversos puntos de vista y el contraste entre ellos
permite establecer pautas de conducta. De la forma como elaboremos
estrategias de conducta con los más cercanos a nosotros, mucho mejor nos
desenvolveremos en nuestros actos y desarrollaremos una mejor estrategia
de futuro, encaminada a ayudar al resto de la familia del planeta.

Cada vez que resolvemos un pequeño problema o conflicto familiar,
asimilamos conocimiento y sabiduría. Y, a través de esta experiencia,
elevamos nuestro nivel intelectual e intuitivo.

Y en la medida en que nos elevamos, comprendemos mucho mejor las
causas de nuestros errores. Al descubrir dichas causas, se amplía nuestro
horizonte mental y ello nos permite mejorar nuestra actuación y nivel
intelectual e intuitivo.

Miremos, por ejemplo, el caso que nos ocupa actualmente: la
confusión, el desasosiego, la incomprensión, los errores que se cometen en
la sociedad actual y, por qué no, también sus aciertos.

Basta con explorar todos los acontecimientos. Basta con repasar la
situación pasada y ver que en el futuro hay esperanza. El desarrollo de la
especie humana es un hecho incuestionable. Pero esta evolución precisa de
los correspondientes ajustes para que la situación no se desborde. Precisa
de buenas dosis de filosofía que permitan al individuo aleccionarse y poner
como meta solo anhelos intuitivos, no deseos. Todo debe encajar
matemáticamente y los instintos, si bien cumplen una función protectora,
deben no obstante observarse y dar paso, a través de su trascendencia, a la
intuición.

Intuición que permitirá mejorar nuestras actuaciones y en el futuro
enriquecer la interrelación dimensional y mejorar el esquema de vida y de
realización interior, espiritual por supuesto.

Que esas ventanas que deben instalarse en nuestra mente sirvan para
expresar, presenciar y disfrutar, de nuevas dimensiones de la naturaleza
mental del Hombre y del propio Cosmos.

Que la libertad que se genere a través del consciente estudio de
nuestra interioridad, se propague hacia todos los confines del universo
planetario.

Que la energía que se desprenda de tal acto, arrulle a todo el mundo.

Que dicho acto vibre en la misma intensidad y mejore en conjunto el
desarrollo intuitivo y no tanto instintivo, de toda la raza humana.

Que la raza humana, que es la gran familia del planeta Tierra, unida en
un compromiso común de regeneración y progreso, invalide el error inicial.

Que, a través de ese punto imaginario, pueda la humanidad entera
elevarse hacia la totalidad de las dimensiones mentales o psicológicas, único
vehículo real y sincero de todas las manifestaciones energéticas de lo que
llamamos Cosmos.

Amor. Ostracita

http://tseyor.org/biblioteca





EL OBJETIVO DEL HOMBRE ES ENCONTRAR LA RAZÓN DE LA VIDA Y SUS CIRCUNSTANCIAS

 Sili Nur

A lo largo de la historia de la Humanidad, se ha ido generando un
cierto oscurantismo, a modo de indiferencia, ignorancia, perturbación,
dispersión y un largo etcétera. Todo ello adornado con la rutina, las ideas
preconcebidas, el estatus social, la sociología ecuménica y, como es natural,
de un sin fin de intereses centrados básicamente en el control exhaustivo de
la población, empobreciendo ciertas partes de la sociedad.

Como reflejo de estas circunstancias anómalas, adrede, se ha ido
surtiendo de incógnitas a la sociedad para desvirtuar, distorsionar, decantar,
unos arquetipos en pro de un interés egoísta y a la par económico y, por qué
no, en cierto punto político, dando al traste con la bienaventuranza, el
espejo que debe tornasolarse en un conocimiento mutuo entre los mismos
individuos, fruto del intercambio de pareceres libre y espontáneo a todos los
niveles.

Así, la sociedad en general, con dichas características ha ido limitando
el libre albedrío a tan solo la esperanza de la supervivencia y poco más. Todo
ello intencionadamente transmitido, como para dar una idea concreta de
que si el individuo se aparta de esta senda, conocerá tan solo la
desesperanza y el infortunio.

Esta actitud errónea, se torna en contra del individuo y de la propia
sociedad en la que vive, empobreciendo al conjunto, desde el inferior hasta
el superior. Perdiendo, como es natural, todo el encanto que puede producir
una sociedad inteligente y cultural, espiritualmente hablando.

Y esto es tan solo una breve idea de lo que puede llegar a ser una
sociedad que únicamente prima el desarrollo material, intelectual, cultural y
en unos niveles digamos exageradamente proclives, a abandonar el aspecto
íntimo, interno, espiritual, que ha de llevar al individuo al encuentro consigo
mismo.

El transmitir el conocimiento únicamente a ciertas parcelas de la
sociedad, a una cierta élite social o económica, estamos tergiversando los
derechos básicos de todo individuo.

Cuando enraizamos unas costumbres, unos cultos, una religiosidad, a
favor de una minoría y abandonamos los razonamientos propios de esa gran
mayoría, esa masa crítica, que es la que en definitiva hace progresar a las
sociedades, nos encontramos nuevamente con un doble empobrecimiento.

El objetivo del Hombre es encontrar la razón de la vida y de sus
circunstancias.

Con amor. Sili-Nur

http://tseyor.org/




domingo, 8 de mayo de 2016

“EN VUESTRAS MANOS ESTA EL FUTURO DESARROLLO EVOLUTIVO DE LA SOCIEDAD"

Sili-Nur

Volved a ese pasado, pero en este presente eterno Volved a recordar
aquellos instantes de satisfacción interna al nivel espiritual. 

En pasadas ocasiones, he tratado de informaros de la urgencia del
trabajo, tanto individual como grupal. Ahora, sigo insistiendo en lo mismo, y
entiendo las circunstancias que envuelven vuestro atareado mundo
circunspecto, a veces alterado por una normativa impuesta a través de unos
sentidos egoicos al nivel mundial.

Esto quiere decir que existen unas fuerzas, digamos ocultas, que
pretenden adormecer el espacio psicológico del ser humano. Entre otras
cuestiones, por una razón de supervivencia individual o colectiva, de
grupúsculos que insisten en mantener su “estatus quo”, olvidándose de sí
mismos y llevando al desespero, a la angustia, al miedo, al terror, a miles y
miles de individuos.

Esto significa, que el valor material de los intereses ocultos, la
aristocracia en un sentido literal, pero fuertemente expresiva y de un poder
dominante amplio y secular, está organizando inconscientemente una
alteración de la evolución normal de la especie humana.

Me parece que debéis reflexionar sobre ese aspecto y dejar que
vuestra natural espontaneidad fije unos objetivos, puede que pequeños en
un principio y, seguidamente, emprendáis la marcha hacia un camino
directo en cuanto a la supremacía individual.

Debéis ser conscientes de que en vuestras manos está el futuro
desarrollo evolutivo de la sociedad y el control de vuestra propia vida,
acciones y sentimientos. En definitiva de vuestra libertad.

Si caéis prisioneros de esta trampa tan eficazmente resuelta, como es
la de un intelecto egoico, puramente material y materializado, entonces
estaréis dando juego a una argucia diseñada por el ego, con el único objetivo
de su propia supervivencia.

Desterrad el odio, la amargura, el temor, el infortunio. Acelerad el
proceso que puede permitiros reavivar el fuego interno. Recordad ese
fuego, esa fuerza ígnea que anida en vuestro interior. Trabajadla, cuidadla,
amadla, queredla.

Volved a ese pasado, pero en este presente eterno Volved a recordar
aquellos instantes de satisfacción interna al nivel espiritual. Aquellos
instantes en que, como niños, os sentíais con el ánimo suficiente como para
erradicar en vosotros mismos la pobreza de espíritu.

Todo eso recordadlo, renovadlo en vuestro interior y pedidle, si
vuestras fuerzas y voluntad flaquean, que os ayude, que os anime, que os
impulse.

Recordad lo de “Pedid y se os dará”. Y si realmente queréis cambiar,
porque este es el único planteamiento serio que habéis de hacer en vuestra
vida, plantearos si realmente lo queréis, o seguir como hasta ahora.

Si realmente anheláis el cambio, pedidlo y alguien os escuchará, por
ejemplo, nosotros mismos. Os ayudaremos siempre y cuando tengamos la
certeza absoluta que sabréis renunciar, aunque no lo hagáis exactamente, a
vuestras prebendas, a vuestros privilegios.

Nada os pertenece y todo es vuestro. Entonces, si entendéis este
simple planteamiento y observamos que efectivamente no os engañáis y
reconocemos en vosotros este cambio de actitud, sin duda os ayudaremos

Con amor. Sili-Nur

http://tseyor.org/










sábado, 7 de mayo de 2016

LA FINALIDAD DE NUESTRO ESPÍRITU: LIBERACIÓN, PERFECCIÓN

Amigos míos, buenas noches. Soy Sili-Nur.

Manifestaos con toda la humildad de la que seáis capaces hacia los
demás y, donde no llegue vuestra capacidad de razonamiento, llegará
vuestra capacidad de amar.

También deciros que se están produciendo alteraciones muy
importantes a nivel planetario, sutiles interferencias. Interferencias que van
a llegar a extremos muy delicados, y que cada quien deberá valorar y
experimentar según sea su capacidad de saber y entender en cada
momento.

La verdad es que no va a ser fácil llegar a comprender ese estado de
cosas, porque las variables que se introducen en ese juego psicológico son
muy diversas, y también, porque la capacidad de entendimiento es muy
limitada a vuestro nivel. Por lo tanto, debéis actuar con prudencia y ser más
espectadores que actores en la comedia o drama que se está
representando, como es lógico, en vuestras vidas.

Sed espectadores de excepción de ese momento histórico que estáis
atravesando porque sin duda os va a traer una gran experiencia. Y un gran
conocimiento. Y, si sois espectadores, tal vez las circunstancias no minen
vuestra voluntad, no alteren vuestro normal proceso vivencial, y todo llegue
a ser un cúmulo de valiosas experiencias que os pueden llevar un poco más
adelante, un poco más arriba, en esa escalera simbólica de la evolución.

Sin lugar a dudas, esos cambios, bruscos cambios que el planeta está
registrando, mayúsculos lo serán en la medida en que vayamos avanzando
en el quinquenio. En ese próximo quinquenio del año 2001.

Entenderéis fácilmente que la capacidad de resolver vuestros
problemas lo será en base a la reflexión, a la meditación. Y al desapego de
ciertas normas o costumbres sociales que por el momento os impiden
vislumbrar una mayor realidad.

Sin duda alguna, con esa renuncia que ahora hacéis de alguna forma
instintiva, intuitiva tal vez, consigáis hacerla más adelante de una forma
mucho más clarificadora cuando veáis que todo ese proceso de trabajo, de
estudio, de sacrificio que estáis llevando a cabo ahora, y lo que habéis hecho
en el pasado, sirve para un buen fin: el de prepararos a todos los niveles en
esa larga ruta hacia un camino eterno de perfección del pensamiento.

Así que la evolución, amigos míos, exige esfuerzo, sacrificio, renuncia,
desapego… y, ¿con qué objeto?: vislumbrar un presente eterno mucho más
clarificador.

La iluminación no es externa sino que es a todas luces interna. Y para
que vuestra lámpara mágica brille en todo su esplendor, el fuego, la luz, el
alumbramiento, la iluminación, debe nacer de vuestro interior más
profundo. Y, ¿cómo se accede a ese interior más profundo de la psicología
humana?: a través de los actos de amor, de la humildad, de la renuncia, del
desapego. Del dolor y del sufrimiento a veces, sabiéndose que uno es
víctima de sí mismo, de su propia sociedad. Una sociedad que le exige
muchísimo. Una sociedad que le da todo y a la vez le quita todo. Y esto es
sufrimiento.

Pero no olvidéis que ese sufrimiento es solamente para una parte de
vuestro pensamiento, del pensamiento subjetivo. Este sufre pero vuestro
espíritu indudablemente no sufre jamás. Él es feliz porque en ese
sufrimiento se muestra el ego, y el espíritu libera energía, mucha energía. Y
en esa liberación entra en un camino profundo de comprensión, de
iluminación. Este es el fin que persigue vuestro espíritu, nuestros espíritus:
liberación, perfección.

Camino evolutivo duro, pero para eso es el camino. Para marcar
distancias, para equilibrar pensamientos, para contrarrestar desequilibrios.
Para nivelar ese fiel de la balanza que debe estar completamente
equilibrado en sus dos partes porque cualquier desequilibrio, sea del grado
o del lado que sea, conduce a una desarmonización.

Solo deseo que tengáis un feliz descanso, y que los próximos tiempos
os llenen la vida de confianza, de paz, de equilibrio, porque esos meses
venideros serán “cruciales” para vuestro desarrollo futuro.
Los tiempos del cambio, los tiempos en los que el individuo debe
“retratarse” ante sí mismo y en pos de sí mismo, han llegado. Lo que
equivale a decir que la transformación psicológica es un hecho que va a
producirse de forma “inmediata”. Sabiendo, además, que dicha
transformación es progresiva y constante, porque importante es la
evolución del pensamiento.

Con Amor. Sili-Nur

http://tseyor.org/


viernes, 6 de mayo de 2016

TIEMPOS QUE CORREN – I

Sili-Nur
Existen infinitos caminos para llevar a cabo nuestra andadura y no
todos se viven conscientemente. También, estamos experimentando
simultáneamente en múltiples procesos de pensamiento. Y cabrá
preguntarse, si dichas experiencias en el multiverso serán también
cuantificables y asumibles totalmente.

En primer lugar, nada es casual. Nada se produce al azar. Todo está
establecido de antemano. La vida física tridimensional, es una pura
recurrencia iconográfica y más bien repetitiva.

En realidad también, esa predestinación es acaso la prueba evidente
de que nuestro acontecer deberá revivirse tantas y tantas veces como sea
necesario para llegar justamente al equilibrio. Lo mismo le sucede al hierro
en la forja, que con golpes se embellece. Detrás de esa acción se halla
nuestro espíritu, quien a su vez marca las secuencias y dictamina su volumen
y vibración.

En la vida diaria se tiende a resaltar todo lo visible y material, en
detrimento, muchas veces, de aquellas circunstancias que repercuten en un
crecimiento espiritual.

Sería interesante considerar si el proceso tridimensional no será una
especie de ilusión en un determinado momento del espacio y del tiempo, y,
en caso afirmativo, ¿dónde radicar la realidad auténtica?

Si analizamos la cuestión, nos daremos cuenta de que nuestra vida y
circunstancias y el hecho de que estemos aquí, no es representativo de
nada. Únicamente un grupo de energías de distinta vibración que observa el
exterior a través de una especie de mente lenticular que se recrea
simulando imágenes en 3D. Aunque si llegásemos a consolidar la completa
negación de nosotros mismos, si llegásemos a comprender que lo que
pensamos que somos o creemos ser, es nada, descubriríamos que podemos
llegar a serlo todo y al mismo tiempo pertenecer al Todo. Y esto es lo
importante.

Ahí se plantea una cuestión evidente y que precisamente es la clave
de todas las incógnitas. Un proceso con el cual conducirnos hacia un estado
de plenitud en un camino infinito hacia el Absoluto. Es indudable que me
refiero al pensamiento trascendental.

Dicho pensamiento es lo verdadero, porque bebe de la fuente del
Absoluto, del Infinito. Del multiverso, de las multidimensiones.
Pensamiento que en el fondo está en todas partes, en todo lugar,
instantánea y simultáneamente. Pensamiento que en realidad nos
transforma, nos libera y nos lleva hacia la autorrealización. Pensamiento que
no es energía, porque si así fuera, estaríamos hablando de materia,
estaríamos hablando de un valor atómico determinado, y ese tipo de
pensamiento está más allá del considerando atómico de la materia. El
espacio tridimensional o físico no deja de ser un lastre. Un peso atómico
determinado, que obliga a una transformación, sí, pero a una
transformación densa y poco sublime.

En el fondo, la gran transformación radica en otros espacios
adimensionales. Porque es allí donde el pensamiento se sublima y
perfecciona.

Existen dos tipos de pensamiento: el objetivo y el subjetivo. El
primero, viene dado por la razón absoluta, por la coherencia, por la
inspiración, por la intuición, por la creatividad. El segundo, nos viene dado
por el ego en su experiencia tridimensional, por la recurrencia, por la
repetición. Y en esa ágora constante en la que fluctúan ambos
pensamientos, se establece un punto de unión en el que prevalece siempre
la razón objetiva y absoluta.

Añadir, que debido a la colaboración egoica de ese pensamiento
subjetivo, repetitivo y constante, llegamos a clarificar nuestro horizonte
mental. Que esto significa transmutación del ego, despertar consciencia.
Os contaré una historia que ocurrió en mi planeta.

En cierta ocasión, estábamos todos unidos bajo el común
denominador del Amor y nos preguntábamos si acaso en el Universo
existiría otra fuerza distinta al Amor. Y en ese momento ocurrió algo muy
importante, y fue que nuestros espíritus vibraron en armonía
conduciéndose en una sola alma hacia el infinito. Allí pudo comprobarse que
el Absoluto no es únicamente una fuerza preponderante y magnífica, sino
que además incluye la pobreza de espíritu. El mal, tal y como lo conocéis en
vuestras culturas.

Este hecho nos sobrecogió, porque creíamos que el Absoluto era pura
perfección, sin mácula alguna de deterioro o de imperfección. Y pudo
observarse plenamente cómo, dentro de Él, se movían aquellas energías que
posibilitan el hecho cierto de la imperfección. Así, si de las tinieblas aparece
la luz, si la luz es tinieblas y las tinieblas es luz, el planteamiento que
podamos tener del Absoluto, Dios, El Omnipresente, el Padre, El Uno, es el
de perfecto.

Totalmente perfecto por el solo hecho de que no está sujeto a la ley
de causa y efecto, de la dualidad. Esto no significa que no contenga en sí
mismo e intrínsecamente el bien y el mal. Porque Él es el Creador. Él es el
Absoluto. Él es quien define y divide en su momento, creando la
multidimensionalidad infinita. Y es cuando se experimenta o se manifiesta la
luz o las tinieblas.

Y para terminar, deciros que cuidéis de vuestros pensamientos.
Porque el pensamiento es lo más importante que tenemos.

Con Amor. Sili-Nur

http://tseyor.org/biblioteca/libros/?url=biblioteca/libros

TIEMPOS QUE CORREN – II

Sili-Nur
Es evidente que el espíritu necesita progresar, y es evidente también
que las fuerzas contrarias a la emancipación de los sentidos, actúan de un
modo muy superior, limitando de algún modo ese proceso de recreación en
el ámbito de la autorrealización del Ser.

Es una fuerza centrípeta que actúa de acuerdo a una normativa
dimanada de la propia Energía. El Yin y el Yang, que juntos simbolizan el
Absoluto. Una fuerza atrae, la otra repele. Una fuerza acciona, la otra
reacciona. Una fuerza es positiva y la otra negativa. Y, en el fondo, lo que
interesa es que la mente llegue a comprender este significado radial y al
mismo tiempo tan efímero, como es la participación tridimensional. Y digo
efímero, porque en realidad el pensamiento puesto únicamente en el
ámbito tridimensional, en la intelectualidad, en el razonamiento y el análisis
único y exclusivo de la tercera dimensión, con sus causas y efectos, con la
dualidad, únicamente nos puede llevar por un camino de desaceleración.

El camino auténtico, aquel que recorremos a través de nuestro
pensamiento trascendental, aquellos instantes en los que vibramos de
armonía, de gozo, de júbilo, de inspiración, de conformidad, de paciencia, de
humildad, de amor por el prójimo, esos momentos, son los que realmente
nos hacen crecer. Creciendo a la vez nuestro contorno y enriqueciendo
aquellas partes que de algún modo necesitan referencias.

No vamos a pretender que los demás aprendan de nosotros, si
nosotros no estamos aún preparados. Esto significa que no somos maestros,
sino tan solo aprendices y, ¿qué podemos enseñar a los aprendices como
nosotros? La cuestión radica en que debemos aprender únicamente de
nuestra propia intuición.

Bien vale oír, hablar, conversar, congratularnos de la compañía de
nuestros amigos. Porque eso merece una especial atención. Los amigos son
eso: amigos, amor. Pero únicamente avanzaremos a través de nuestra
propia reflexión interior, de nuestra propia capacitación, entreviendo
aquellas particularidades y connotaciones que en nosotros actúan de una
forma digamos discriminatoria.

Debemos participar en nosotros de esa venida del espíritu. Debemos
propiciarla. Debemos llegar a la conclusión de que lo más importante en
esta existencia es la llegada de nuestro propio Ser, en un contorno en el que
sienta a su vez la participación colectiva.
Y en esa participación estamos todos y todos estamos aprendiendo.
Aprender uno mismo a través de su propia intuición y reflexión
trascendental.

Estudiaremos profundamente una lección, la asimilaremos, incluso la
enseñaremos y la participaremos a los demás, pero en el fondo tal vez no
habremos aprendido algo muy importante que es no aprender.
En el aprendizaje, aquel que utiliza el sabio en sus reflexiones,
únicamente es posible llegar a consolidar efectivamente un desarrollo
intelectual superior, si trabaja sobre la base de un conocimiento adquirido
en un determinado momento. Un conocimiento del aquí y ahora. Un
conocimiento que sobresalga de su línea de flotación mental. Un
conocimiento que supere el horizonte mental del individuo.

El sabio, cuando halla la forma de la igualdad, del equilibrio, de la
compasión y de la humildad, estrecha aún más esa línea dura y gruesa, cual
es la referencia tridimensional, y parte desde cualquier punto hacia un lugar
que no es lugar pero si vibración. Con vibración hallaremos el conocimiento
absoluto porque es el único camino para andar.

Andaremos a través de la intuición. Por un camino preparado única y
exclusivamente para aquellos que han entendido y comprendido que la
asimilación de conocimiento únicamente para fortalecer unos vínculos de
tipo material, es sinónimo de error. Aunque del error también aprendemos.

Con Amor. Sili-Nur


http://tseyor.org/biblioteca/libros/?url=biblioteca/libros