domingo, 28 de octubre de 2012


EL SER HUMANO TIENE COMO ASIGNATURA PENDIENTE: 
"LA HUMILDAD Y LA PACIENCIA" 

La gran lección de este mundo tridimensional es alcanzar a reconocer en nosotros mismos 
la humildad y la paciencia.
Y aun y todo aquellos a quienes el cosmos haya dotado de don de gentes, y una exquisita cultura en todos los sentidos, que sepan les faltará aprobar dicha asignatura pendiente.
Por tanto, a la humildad y a la paciencia le sumaré equilibrio y, como que con estos tres factores aún no tendré suficiente, emplearé un cuarto y definitivo, que es el del amor.

Hablamos de humildad muy profunda. Como es el servir a los demás sin esperar nada 
a cambio, mostrándose la parte más profunda de servidumbre que uno pueda llegar 
a pensar.
Esto significa que humildad es dar. Dar todo aquello que uno cree que puede dar. Sin herir 
al otro, sin perjudicar el buen funcionamiento ergonómico del otro, sin perturbarle en 
su camino, sin perseguir otro fin que no sea el enriquecimiento espiritual.
Y claro, la humildad requiere entrega desinteresada, como digo, pero además humildad profunda, interior, que hace que nos podamos ver como nada. Humildad significa muchas cosas, pero la más importante es considerarse que uno es nada.
Sentirse uno nada significa fluir. Sentirse uno nada es penetrar en ese mundo 
trascendental. Mundo perfecto por la objetividad del pensamiento e ideas.
Claro, no vamos a penetrar en el mundo perfecto del pensamiento y de las ideas, 
si de equipaje llevamos la más mínima mota de soberbia, en la creencia de que la misma 
es un reconocimiento a nuestra fructífera labor intelectual.

Tener siempre dispuesto el pensamiento para amar, sonreír a la vida, no tener miedo, confiar en uno mismo, no desear nada, sentirse unido a todo el mundo, querer a todos 
por igual, no odiar, levantarse por la mañana sonriendo y acostarse sonriendo también.
Nutrirse de un buen argumento para el deambular tridimensional, especialmente con humildad. Pensando que tal vez hoy sea el último día de nuestra existencia tridimensional. Así tal vez se abra nuestra mente a un nuevo concierto, y en ese momento entre la luz en nuestro pensamiento.
Y dicha luz modificará estructuras mentales, y posibilitará el hecho de que nuestro cromosoma se active y faculte la entrada de nuevos principios ergonómicos. Aunque 
sin duda alguna el cromosoma estará en función siempre de las órdenes que dictamine 
el fractal.
Y todo ello en espera finalmente de que el rayo sincronizador recicle todas las cuestiones pendientes, acelere la comprensión cósmica en nuestras mentes y permita la desinhibición total a través del desapego, y del concepto de relatividad que nos dice que todo es y no es. Y cuando lleguemos a este punto nada más tendremos que hacer, habremos cumplido 
con la máxima del universo, cual es la humildad.

Cuando el ser humano, se vuelve pequeñito, pequeñito, pequeñito…, humilde, muy humilde, muy humilde…, es tanta su pequeñez, que se acerca a la micropartícula. Y es precisamente el mundo de la micropartícula el que le va a permitir recorrer un espacio infinito, y reconocerse en otros niveles de consciencia. Por tanto, ahí nos queda únicamente pensar que la adquisición de conocimiento, según y como este se efectúe, nos va a “perjudicar” mucho más que “beneficiar.”
Precisamente estamos en una época en la que habiendo adquirido tanto, 
tantísimo conocimiento a lo largo de milenios, es hora de poner un paréntesis 
a todo el conocimiento intelectual adquirido, para dar paso a la humildad 
de saberse que “uno solo sabe que no sabe”.
Shilcars.








sábado, 27 de octubre de 2012


ESTÁIS, ESTAMOS, VIVIENDO UNOS MOMENTOS QUE MARCARÁN UN HITO
HISTÓRICO EN LA GENERACIÓN DE VUESTRO TIEMPO. VUESTRO TIEMPO 
SE RECORDARÁ COMO AQUELLA ESTACIÓN DE CAMBIO DE ESTRUCTURAS, 
COMO AQUELLOS MOMENTOS DEL RENACIMIENTO EN LOS QUE SE 
ALCANZARON COTAS DE INDUDABLE CALIDAD HUMANA

El año 2012 es un año que marcará un hito en la historia de la humanidad
aunque el 2012 no se manifiesta tal como nuestro pensamiento quisiera, deseara...

Hace dos mil años, el Cristo apareció sobre la faz de la Tierra, y en
aquellos tiempos en los que la cultura y el conocimiento era muy mediocre,
consiguió un gran hito, que fue sensibilizar a unos pocos, muy pocos, pero
gracias a esos pocos, hoy después de 2000 años transcurridos, 
consiguieron sensibilizar a millones.

En estos momentos que estamos atravesando y que de algún modo están
marcando un hito histórico en la revolución de la conciencia, es preciso 
saber apreciar en su debida forma todas las circunstancias y valorarlas 
desde  un punto en común, cual es, la objetividad de un pensamiento.
Como he dicho anteriormente, debemos limitarnos única y
exclusivamente al perfeccionamiento de nuestro pensamiento para llegar a
comprender, de una vez por todas, que nuestro sentimiento de indefensión 
es una pura ilusión. Pero eso lo conseguiremos a través de un pensamiento
objetivo.

En este proceso estamos ahora. Enseñaros a andar para que por
vosotros mismos halléis la clave de la verdadera realidad de esta
existencia. Una existencia que dicho sea de paso parece real y
verdadera, y en cambio no lo es. Por cuanto si partimos del hecho 
de que en el Absoluto existe la perfección per se, la misma no puede 
dar cabida a la imperfección. A no ser que dicha imperfección se 
englobe en un panorama ficticio e ilusorio, en donde caben 
precisamente los errores por cuanto en realidad no son reales 
en sí mismos.

Estamos próximos a finalizar este importante año 2012. Inscripciones 
abiertas del próximo Curso Holístico de Tseyor: 

viernes, 26 de octubre de 2012

LA TRANSMUTACIÓN A UN NIVEL GLOBAL 

Ya no podemos hablar ni contemplar el trabajo de transmutación al que vuestras personas se ven imbuidas, de una forma individual, sino que también debemos contemplarlo a un nivel global.
Y es necesario pues, y conveniente, que recordemos que el trabajo de transmutación, la sublimación de nuestras energías egoicas, como paso previo a la iluminación y al enriquecimiento espiritual, acaece en periodos de oscurantismo.

Lógicamente, la transmutación se produce precisamente por el oscurantismo, por la dualidad, por el hecho de querer avanzar. Es un deseo este, innato en el ser humano en todos los estadios del pensamiento: querer avanzar hacia la comprensión. Y en esa necesidad y deseo, intrínsecamente está puesta toda esperanza.
Mas, no olvidemos que el deseo de transmutar, para a su vez alquímicamente 
conquistar un estadio nuevo de conocimiento, es hoy día erróneo.
Podíamos hablar en el pasado de la alquimia, del trabajo esotérico, para la consecución de unos determinados parabienes. Para fortalecerse en el conocimiento esotérico y así relativizar una existencia tridimensional. Todo ello era interesante y, a veces, también surtía sus efectos 
beneficiosos a nivel espiritual.
Mas, como todo en este mundo dual, se degenera. Y de hecho degeneró. Y lo que en un principio 
fue una sublime intencionalidad positiva, de cara a comprender los resortes de una manifestación, invisible pero que de hecho podía contrastarse a través, como he dicho, de la alquimia, y ello podía fortalecer ese vínculo con la propia espiritualidad, el hecho mismo de la degeneración en manos de una voraz entropía, hizo que esos buenos deseos terminaran en burdos deseos egoicos.

Por lo tanto, nada vamos a querer ni desear porque la experiencia nos ha demostrado, en este caso a vosotros, en vuestro propio planeta y a través de la historia, que el conocimiento esotérico en manos de unos privilegiados seres, muy inteligentes y capaces, ha sido un fracaso. Y es evidente por cuanto ha desembocado en un gran desequilibrio. Un desequilibrio social, económico. Y por demás injusto.
Aunque a estas alturas no debemos olvidarnos, ni desechar en ningún momento, el espíritu de la transmutación, la alquimia necesaria para fortalecernos espiritualmente. Pero debemos 
contemplarlo desde un punto de vista global. Por lo tanto, abandonaremos 
la idea personal, individual o de élite  o de grupo.
Y abrirnos a todo el planeta, a todo el universo, en ese deseo, aunque deseo sea. Que al final puede convertirse en anhelo y en una pura experimentación. Deseando como es lógico la transmutación a nivel global. Una transmutación para todos, sin excluir a nadie.
Y ahí sí que en ese deseo innato de toda la humanidad por alcanzar ese nuevo hito, 
ese deseo innato del mago humano puesto en un componente grupal y global al mismo tiempo, 
puede dar sus resultados y obtener buenos beneficios espirituales.
Y ahí sí que la alquimia va a funcionar. Porque estará funcionando en base, como digo, a un deseo: 
a un noble deseo humano de apartarse definitivamente de todo el oscurantismo que le envuelve.

Para eso es necesario que nos concienciemos todos. Para eso es necesario que todos arrimemos 
el hombro, y cada uno aporte al conjunto lo poco o mucho que pueda aportar en su saber y en su disponibilidad. Pero de hecho, si lo hace de buena voluntad, si lo hace queriendo, amando y deseando aportar su granito de arena, este mismo individuo va a recibir a cambio todo el impulso amoroso de una gran humanidad. Por lo tanto lo va a recibir todo, y apenas va a entregar 
un granito de arena. Y así está establecido.
Cada uno aportará lo que pueda y lo que sepa. Pero lo poco o mucho que sepa o que pueda, 
lo entregará con amor. Y, a cambio, va a recibir el amor de todo y de todos. Y ahí está la transmutación, y ahí está la regla universal del Cristo.
En este punto, amigos, hermanos, cabe esperar que todos corresponderéis a esa llamada, 
aportando cada uno lo que sepa y pueda. Y además y sobretodo, que quiera aportar, 
porque en este punto nadie obliga, ni nadie debe sentirse obligado.
Aunque como en otra ocasión ya he dicho, es un privilegio el poder dar. No es un privilegio 
el recibir, porque nadie en realidad necesita nada. Y sí en cambio cada uno de nosotros 
necesitamos poder dar. Y cuando uno entiende esa máxima, está en el camino correcto 
y en la línea correcta. Y en la vía adecuada para tomar el tren que ha de llevarle a buen fin.

Por lo tanto hoy, como he citado anteriormente, poco vamos a aportar al conocimiento general. Pero, si entresacáis la síntesis del mensaje, os daréis cuenta, os podréis dar cuenta, de que el mismo es muy enriquecedor. Y precisamente lo es porque dice muy poco pero, abre la mente de todos vosotros al poder considerar, dentro de ese poco, a un gran universo de conocimiento.
Tal vez, la cuestión radica en esto. En obtener el máximo rendimiento de lo más pequeño, de lo más ínfimo. Todo tiene su riqueza y, en lo más pequeño, está la mayor riqueza. Esto es incuestionable.

Cuando vuestras mentes extrapolan su pensamiento y se desenvuelven por esos universos paralelos, grandes universos en los que navegar conscientemente y disfrutar de sus bellos paisajes y de la compañía de todos los seres que en ellos habitan, no es más que el paseo cósmico a través de la micropartícula. Por lo tanto, en lo más pequeño está la gran riqueza y el gran contenido.

Así, si nuestras mentes se limitan a empequeñecerse, lo que significará empequeñecerse en humildad, irán reconociendo cada vez espacios mucho más amplios de conocimiento. Y, al contrario, si cada vez crecen en esa ansia por obtener conocimiento y abarcan cada vez facetas y aspectos más amplios, cada vez el conocimiento se irá diluyendo y empobreciendo.

Así, amigos, hermanos, esta noche deciros que en realidad el camino que hemos tomado, esa vía de tren en la que unos vagones van siguiendo su camino, y van parando en determinadas estaciones recogiendo a unos transeúntes, y dejando a otros porque habrán creído que han llegado a su destino, ese tren, cada vez irá avanzando. Avanzando en línea recta, en líneas paralelas pero, 
cada vez se irá empequeñeciendo.
Cada vez en él cabrá más gente, pero el tren será cada vez menor, porque la gente cada vez será menor porque se empequeñecerá a través de la humildad que habrá reconocido en el camino.
Y, cuando ese tren llegue a su punto final, será un punto, será una partícula. Mejor dicho, será la micropartícula que englobará a todos los transeúntes. Y en ese punto la micropartícula recibirá el impacto final a través del rayo sincronizador. Y esto será así porque es así. Porque así está diseñado. Porque así ha sucedido.

Y debéis ser conscientes de que llegará un momento en que vuestro pensamiento os hará ver que el trayecto ha terminado. Y únicamente lo vais a conseguir empequeñeciendo vuestro pensamiento en la humildad. Porque donde tenéis que ir, que es hacia todo el universo, pocas alforjas se necesitan. Muy poco peso. No se necesita absolutamente nada, todo sobra. Y en ese pensamiento de humildad radica la gran riqueza espiritual.

Por eso hoy me queda decir que el mensaje ha sido muy pequeño, minúsculo. Pero que 
investiguéis en él porque tal vez en él encontraréis una razón: la razón de la humildad.
Shilcars

AHORA ES EL MOMENTO DE QUE EL HOMBRE DESPIERTE...
“Despierte” de una forma natural y espontánea, y empiece a darse cuenta que tiene posibilidades infinitas para renovarse a sí mismo, regenerarse y elevarse. Alcanzando las estrellas con su pensamiento, por medio de la voluntad de cambio, y a través de la bondad, y en especial del hermanamiento.

Cuando se cumplen estas premisas, el hombre, proveído de la suficiente energía, tanto interna como externa, tanto de índole intrínseca como espiritual, es capaz de dar este salto evolutivo, este salto cuántico.

Así la filosofía cuántica, que la reconocerá sin apenas pensar, en el momento en que se convierta en espectador de su propio acto y personaje, la filosofía cuántica, como digo, le validará para entender y comprender profundamente la relación abiótica de la que es menester dotarse para dar dicho salto cualitativo.

Una monografía que recopila toda la información recibida sobre cuántica. 
La cuántica tiene un significado trascendente pues nos acerca a la realidad 


domingo, 14 de octubre de 2012


LOS CAMINOS QUE CONDUCEN A LA VERDAD SON INFINITOS... Y TODOS ESTÁN A NUESTRO ALCANCE. 
Y TODOS NOSOTROS TENEMOS TAMBIÉN 
ENERGÍA PARA EMPRENDERLOS.

Melinus
Los caminos que conducen a la Verdad son infinitos. Y todos están 
nuestro alcance. Y todos nosotros tenemos también energía para
emprenderlos. Pero, con frecuencia, estamos demasiado atados al carro 
de la inconsciencia y esto nos mantiene en sumisión e indecisos. Puede
también que temamos al qué dirán, presos en un monólogo interior: "No
demos este paso. Todo el mundo nos contempla y si lo damos en falso nos
mirarán de reojo y se reirán de nosotros, ¡qué vergüenza ser el motivo de
jolgorio de los demás!". Y así, por ignorancia de nuestra real capacidad, 
y a veces por timidez, o por miedo al juicio de los otros, nos reprimimos. 
O nos damos a la desdicha o a la resignación.

Es preciso no reprimir ni demorar el anhelo de profundizar en el
conocimiento de la razón de nuestra existencia. Para ello hay que romper
primero la barrera de prejuicios en la que estamos encarcelados. Soltemos
de una vez amarras. El proyecto es audaz pero vale la pena convertirlo en
realidad para experimentar una auténtica dicha. Aquella que ni reunidos los
mejores científicos y filósofos del mundo sabrían definir. Porque es cosa 
tan íntima, tan sutil, que solo en la profundidad del Ser 
puede medirse con exactitud.

Somos verdaderas marionetas movidos por hilos invisibles. Sin
embargo, hay un elemento común que marca los movimientos de nuestra
mente a su antojo. Dicho elemento es el miedo. Superémoslo sin prisa pero
sin pausa. La mente se resiste siempre ante cualquier cambio. Es lógico, está 
programada para ello. Se limita a cumplir el programa establecido. La mente
no tiene la culpa de nuestro miedo a andar. Nos alerta porque desconoce 
el terreno. Nos advierte para que andemos con cuidado.

Lo que la mente no comprende lo rechaza por sistema. ¿Qué le vamos
a explicar a nuestra racionalidad, acerca del proceso mental por el que
intuimos que existe algo más allá del mundo de nuestros sentidos? Es
natural que la mente se resista a admitirlo hasta contar con pruebas
irrefutables. Pero estas solo se consiguen experimentando en otro plano.
Digámoslo mejor, en otras dimensiones que están presentes aquí, entre
nosotros, aunque no las podamos apreciar físicamente. No es de
recibo aquello de "si no lo veo, no lo creo", pues como el pez que se muerde
la cola, y por mucho que se esfuerce, si no la suelta no avanza. Una buena
utilización de la mente consiste en ponerla al servicio de la intuición, 
esa especie de estado de adivinación o clarividencia que actúa 
en lo más profundo de nosotros, y a la que se puede llegar por
el camino de la meditación y reflexión serenas. Aunque 
no solo de meditar vive el hombre.

También vivir es hacer camino dando la mano a alguien que nos
necesita, y sin esperar nada a cambio. Compartiendo nuestro pensamiento
con los demás permitimos el necesario y oportuno vaciado mental y,
simultáneamente, con dicho acto despertamos consciencia poco a poco.

Con Amor. Melinus

jueves, 11 de octubre de 2012


EN EL PLANETA TIERRA, QUE TANTO QUEREMOS,
PRONTO VA A NACER UNA NUEVA SEMILLA:
LA SEMILLA DEL HOMBRE DE LAS ESTRELLAS.

Shilcars.
Queridos amigos, buenas noches soy Shilcars.
Efectivamente, la autoobservación de instante en instante invalida
cualquier amago de ego y, justamente por ello, entra en nosotros la
claridad mental, el equilibrio, la armonía y la objetividad.

Es un hecho que el ego se manifiesta con mil y un disfraces y
muchas veces ralentiza el progreso hacia una intelectualidad objetiva.
Procurándonos siempre torcer ese rumbo y ahogarnos en un mar de
confusión y lógicamente en este punto, él se alimenta y prevalece 
en este sentimiento de cobertura psicológica en el que predomina 
su acción, su actividad y su desenvoltura.

Por ello, el ego, intenta siempre mantener la supremacía 
en la mente humana. Porque de esa supremacía depende 
que logre él  el control de todos nuestros actos.
Equivocamos la función cuando creemos que somos libres, que
debemos abandonarnos a los sentidos, que sean éstos quiénes 
guíen nuestra actitud frente a la vida. Nos dejamos llevar y 
evidentemente pagamos un precio, que es la falta de libertad.

El ego se representa en este escenario tridimensional, como digo,
de mil y una formas. A veces el ego nace de nuestro interior psicológico
y, de alguna forma, nos manipula y condiciona. Quiere sentir la
tridimensionalidad. Quiere disfrutarla. Quiere los sentimientos al máximo. 
El dolor al máximo. La alegría al máximo. Y estos máximos, 
lógicamente no dejan de ser más que desequilibrios.
El ego, en ese afán de supremacía, intenta proporcionarnos el máximo 
de placer, pero claro está, este placer como no nace,  porque 
no puede nacer nunca el placer de la intuición,  de la conciencia, 
se establece un desequilibrio per se que  invariablemente 
nos trae posteriormente la angustia, la pena el dolor,  
el sentimiento de indefensión y, a veces incluso la muerte.

El ego en su afán de supremacía, como digo, va anquilosando
nuestros esquemas mentales, porque así los controla. El ego es un
controlador nato. Es un dictador. Es nuestro aliado, claro está, 
pero nunca debemos darle la máxima confianza.
La confianza, la única confianza que necesitamos es la de
nosotros mismos a través de un pensamiento de equilibrio y de
armonía. Porque si dejamos que el ego mande sobre nuestras vidas,
nos las oriente y nos las organice, entonces sí que en este punto
llegamos al exceso y, ciertamente, todo exceso de se paga.

También podemos hablar de ese ego externo. Por eso al hombre,
al ser humano, le va muy bien dejarse llevar por las circunstancias, por
los demás. Claro, es mucho más cómodo no tener que pensar, no tener
que preocuparse y dejar que los demás sean los que lleven las riendas
de nuestra vida, y aquí, como digo, ese ego, ese ego externo, 
también suele hacer de las suyas.

En la historia humana podemos recordar infinidad, por no decir
miles y miles de pequeños actores que actúan de dictadores de la
propia humanidad y, ¿acaso tienen ellos la culpa de su supremacía?
Pues la verdad no. La culpa la tenemos cada uno de nosotros,
dejándonos llevar precisamente por ese aspecto de comodidad, 
por ese afán de liberarnos de ataduras y de obligaciones. Dejando 
que los demás ordenen y organicen nuestra vida.
Porque el ego es así. El ego intenta siempre mandar y ciertamente
ese mandato a veces es imposible de llevarlo a cabo si no es en base a
una fuerza dictatorial muy poderosa que acaba arrollando con todos los
intentos de supervivencia. Acaba ahogando esa voz interna de libertad.

Por eso, amigos míos, conviene ante todo tener en cuenta que los
únicos directores y generadores de las secuencias y circunstancias de
nuestra vida, debemos ser nosotros mismos con esa objetividad 
de pensamiento de la que he hablado.
Entonces sí que podemos patrocinar en nosotros esa
multiplicación de pensamientos que cual fractal holográfico se multiplica
hasta el infinito invadiendo parcelas de pensamiento de nuestros
congéneres y alimentándolos también a través de ese pensamiento 
de unidad.

Entonces sí que la mente humana se enriquece, porque lo hace a
través de su propio conocimiento interior. Así, el ser humano de esa
forma se libera. Por eso es importante la auto observación. Para darnos
cuenta en definitiva de que somos nosotros y únicamente nosotros,
quiénes debemos decidir nuestra vida.

Pero hay más, amigos míos. Con la auto observación se toma
conciencia y la conciencia se reparte durante toda nuestra existencia, y
nuestra existencia también está en los sueños.
Los sueños nos gratifican con resultados realmente espectaculares
porque en el sueño, al liberarnos de nuestra composición física
tridimensional, llegamos a ser conscientes de nosotros mismos y
llegamos a reconocer nuestro propio mundo. Otro mundo valga decirlo,
infinito. Un mundo en el que no existe espacio-tiempo y en el que
podemos maravillarnos exhaustivamente, y reemprender continuamente
nuevas existencias y nuevas experiencias.

Eso se consigue a través de la autoobservación porque como digo,
en el sueño se realizan múltiples experiencias que son tanto o más
válidas que las experiencias que podamos recibir en el espacio
tridimensional. Esas experiencias que vivimos en los sueños nos sirven
para aprender y, al aprenderlas, las asumimos y, al asumirlas, 
forman parte de nosotros mismos.
Cuando esas secuencias se repiten en el espacio tridimensional 
o físico, entonces sabemos resolverlas mucho mejor. Y, aún más
importante, las transmutamos. Y en ese momento alcanzamos un grado
más de consciencia y poco a poco la iluminación se va haciendo en
nuestro interior, y nuestro interior se enriquece y enriquece al conjunto.

miércoles, 10 de octubre de 2012

CONVIVENCIAS INTERNACIONALES
GRUPO TSEYOR
GALIPÁN-ISLA MARGARITA 
VENEZUELA 2012



¿COMO VAMOS A CONSEGUIR ESA REGENERACIÓN
QUE NOS PERMITA MULTIPLICAR PROGRESIVAMENTE
NUESTRO ESTADO VIBRACIONAL, TENIENDO EN CUENTA 
QUE DICHO ESTADO NO SERÁ MODIFICADO POR DESEO,
TÉCNICA O MECÁNICA ALGUNA? 

En anteriores capítulos, hemos hecho referencia al cromosoma. Del gen 
como partícula de material genético que determina la herencia.

Hemos hablado también, de una cierta limitación en la composición cromosómica
y adeneística del Hombre, aunque dichos efectos sólo son temporales. Sus arquetipos 
están diferenciados del común proceso humano interestelar.


Es de destacar, que la fase de autorrealización del Ser, trata de la transformación 
de impresiones, emociones y de organizar el necesario estado vibracional.
Ahora bien, si tales procesos son sólo observados desde el punto de vista de la
intelectualidad, dicha postura nos puede representar una difícil solución y, 
por lo tanto, una negación de nuestra propia capacidad de resolución.


Realmente, la transformación de nuestro esquema mental puede originarse a base
de un proceso vibratorio que nos va a dar la clave de toda incógnita y de la magnificencia
de la propia inteligencia regeneradora. Estamos hablando de una inteligencia subliminal
que, como seres humanos, llevamos intrínsecamente en nuestro interior mental.
Nuestra mente, al igual que un fiel espejo que refleja nuestra imagen
tridimensional, actúa en doble dispersión permitiéndonos un estado completo 
de comprensión y de reafirmación de nuestra propia esencia evolutiva.


Tendremos también constancia, del estado hipnótico o virtual en el que nos
movemos por este espacio tridimensional. De alguna forma modificable, 
cuando se saben usar las claves necesarias o convenientes. Pudiendo señalar 
que la regeneración de nuestros cromosomas, de nuestro sistema adeneístico, 
dependerá en mucho de nuestra vibración.


Y pregunto, ¿cómo vamos a conseguir esa regeneración que nos permita
multiplicar progresivamente nuestro estado vibracional, teniendo en cuenta 
que dicho estado no será modificado por deseo, técnica o mecánica alguna? 
Bastará con aplicarse en la creencia de la propia imaginación creativa que nos sustenta.
Si sabemos que en determinadas circunstancias nuestra mente actúa de coordinador
y sensibilizador de alteraciones cromosómicas, estaremos preparados para entender 
que la autorrealización del Ser, que la dignificación de nuestro estado evolutivo, 
dependerá única y exclusivamente de nuestro saber.
Y, aunque de sabios es reconocer que no sabemos, en este principio estriba 
la necesidad de saber y de llegar a comprender, algún día, 
la importancia de un elemento como puede ser la propia vibración. 
Y, ¿qué entendemos o podemos entender por vibración? 
Necesariamente ese estado de plenitud, de paz, de sensación de felicidad, 
de amor, de alegría, de ilusión.
Esa paz que nos permite un estado contemplativo y sin interferencias de
pensamiento alguno. Sensación que nos lleva a comprender la auténtica felicidad 
que proporciona un estado sin estado alguno. En la felicidad que puede proporcionar 
un estado absoluto de quietud. Algo muy difícil por cierto en las circunstancias 
como las que actualmente estamos viviendo y progresando.
Sin embargo, también debemos llegar a comprender que el cromosoma, 
como fiel institución de unos arquetipos previamente fijados por una ley inexorable, 
cual es la de la evolución universal, está contemplado asimismo por una reacción 
intermitente y, por lo tanto, en un espacio intermitente en el que a pesar de realizar 
una acción y reacción permite una extrapolación.
En dicha extrapolación, vamos a hallar el contenido real de la Nada. Y en el
supuesto de llegar a comprender esa intermitencia, podremos experimentar la completa
utilidad de nuestro pensamiento. Siempre referido a un pensamiento trascendente, que
influye en el universo holográfico, generando en sí mismo una relación causa y efecto.
Entonces, la solución se brinda por sí misma: si establecemos la causa hallaremos
un efecto y, por lo tanto, activando ciertas causas, originariamente en un espacio
adimensional, podremos aligerar unos efectos o invalidar unos determinados 
efectos que, por ahora, inciden negativamente.


Así pues, debemos llegar a un estado contemplativo o proceso 
de no pensamiento, en donde poder programar y reestructurar arquetipos.
Además, lo más importante si cabe es que mentalmente podemos navegar 
por un espacio adimensional, tan sólo procurando establecer el debido 
equilibrio y equidad. Sin asomo alguno de deseo. Y tan sólo anhelo por alcanzarlo.


Como resumen de todo ello, decir que podemos llegar a divisar un horizonte
clarificador si tenemos en cuenta tres aspectos:
  1.- La auto observancia de unas determinadas reglas evolucionistas, 
siempre desde el punto de vista adimensional o tetradimensional.
  2.- Regeneración cromosómica y adeneística a través de un pensamiento
trascendental. Inducción que vendrá dada por nuestro pensamiento puesto 
en un área adimensional, que va a procurar justamente la causa que derivará 
en un efecto tridimensional.
  3.- Crear un nexo de unión con la espiritualidad. Que significa trascender un espacio 
a través de un pensamiento trascendente, en una esfera de conocimiento superior.
Equilibrando de hecho, todo un proceso tridimensional o físico, ya que de algún modo
podría invalidar si éste no fuera el caso, dicho proceso tetradimensional.

Con amor. Icotrem



martes, 9 de octubre de 2012


ES UN HECHO EVIDENTE, QUE EL SER HUMANO DE VUESTRO NIVEL
ESTÁ PREPARADO PARA ASIMILAR MUCHO MAS CONOCIMIENTO,
Y QUE SÓLO ES PRECISO SABER ADORNAR EL PROCESO MENTAL
ADECUADO, CON QUE PASAR A DICHA ESFERA DE CONOCIMIENTO
Y DESCODIFICARLO.


Sepamos diferenciar convenientemente todas y cada una de las circunstancias que
envuelven nuestro pensamiento. Éste, nos va a llevar sin duda alguna, hacia una
comprensión del macrocosmos tan sólo con la suficiente transparencia con que actuemos.
Esto quiere decir, que la mente se pondrá en funcionamiento y diligentemente obtendrá la
información precisa y requerida en cuanto sepamos accionar debidamente el control
mental preciso, tanto como para “engullir” de alguna forma la información.

Imaginemos que el conocimiento es una bola, un cilindro y en éste, en su interior,
se halla toda la información precisa. Imaginemos a su vez, que somos un pez que engulle
esa bola y la digiere y pasa por los conductos adecuados hasta el cerebro, en el que se
descodifica la información recibida. Asimilarla, completarla y utilizarla debida y
adecuadamente en función de nuestro saber y comprender. Saber digerir una información
que por otro lado está patente y es constante a nuestro alrededor y en nuestro interior
psicológico y discernir adecuadamente, qué tipo de información nos llega, auscultándola
debidamente y separándola de forma descodificada para que la misma altere todo un
proceso neuronal enriqueciéndolo.
Es como un telar que funciona a base de unos hilos que previamente superpuestos,
alteran una línea de puntos prefijados y que van diseñando y tejiendo una tela en la que
lleva inscrita unos dibujos, que previamente el teórico de tejidos ha dispuesto.
Es así como vamos a ir aprendiendo y asimilando la información. Una
información que ya ha sido diseñada previamente por Quien debe hacerlo y, únicamente,
se trata de saberla interpretar y descodificar adecuadamente. La descodificación estará
en función de nuestro conocimiento y sobre todo de las intenciones que se lleven a cabo y,
en especial, conociendo previamente las claves o resortes que nos van a permitir la
debida descodificación e interpretación de esos símbolos.

En el macrocosmos existe toda la información, así como en el microcosmos, como
fiel reflejo del macrocosmos que es. Por lo tanto, nos va a ser mucho más fácil acceder 
en ese microcosmos, por cuanto es un mundo imaginario, un mundo subatómico, 
en el que se puede tener acceso a través del pensamiento.
Así pues, lo que es evidente es que nuestro pensamiento deberá acceder en unas
determinadas esferas o frecuencias vibratorias. No siendo un intruso sino un invitado
privilegiado, al que se le van a brindar todas las oportunidades y facilidades precisas,
para que pueda aposentarse debidamente y asimilar conocimiento en función, claro está,
de su comprensión.

Es un hecho evidente, que el ser humano de vuestro nivel está preparado para
asimilar mucho más conocimiento, y que sólo es preciso saber adornar el proceso mental
adecuado, con que pasar a dicha esfera de conocimiento y descodificarlo.
Descodificar o descifrar un mensaje, que por alguna razón es inteligible en una
determinada intelectualidad o conocimiento preestablecido. Ello no quiere decir que el
mensaje en sí, la información equivalente, no pueda traducirse debidamente y entenderse.
Hablamos de un nuevo lenguaje, de un nuevo idioma, pero no de una nueva idea o
concepto. Porque no estamos tratando de crear nuevas ideas o conceptos, sino que nos
estamos refiriendo a interceptar, interpretar, descodificar, traducir a un nivel intelectual,
toda una información que se halla depositada adecuadamente en un nivel determinado y
en el que es posible a través de una mente intelectual del nivel humano al que nos estamos
refiriendo, llegar a sopesar dicha información y asumirla.
Asumir una información que carece de cualquier interés interpretativo y no
persigue otro objetivo que el de clarificar parcelas del pensamiento. Estudiar a fondo la
dinámica humana y trasladarle a su nivel la información que precisa.

Estamos en unos momentos clave de la formación psicológica. Estamos en unos
momentos en los que se deben aprender unas determinadas cuestiones que van a hacer
posible que el ser humano pueda acceder a esferas de conocimiento superior. Porque
ahora es el momento. Ahora es el estado ideal para ello. Estado ideal, porque las energías
cósmicas, la confluencia de determinadas áreas energéticas cósmicas, están propiciando
el acercamiento de mentes de vuestro nivel hacia un grado superior de conocimiento.
Lógicamente, no es posible evolucionar al nivel humano, al nivel que estamos
preconizando, a través de un intelecto que acaso esté sumido en un mar de angustia 
tribulación. Porque ese estado se deberá a procesos de malformación de tipo mental, 
través de errores psicológicos que marcan, limitan y borran, 
cualquier actitud positiva evolucionista.

No estamos hablando de un desarrollo material, ni de superpoderes, ni de
clarividencia, ni de audiovidencia, ni de un determinado nivel superior de conocimiento.
Estamos hablando de una información que debe llegar hasta vuestra mente y vuestros
sentidos deben conformarla, para asumir un nuevo planteamiento cósmico y planetario.

En definitiva, se trata de poder “domesticar” adecuadamente las alteraciones
mentales que vuestro pensamiento pueda producir dadas las actuales circunstancias
planetarias y cósmicas. Y debidamente conformados en esa área de plenitud, de
contemplación, de tranquilidad, esperar la información debida hacia un conocimiento
superior. Que eso no quiere decir renunciar a nada ni a nadie, sino tan sólo adquirir el
conocimiento preciso. Porque con el mismo, podéis tratar de aventajaros en este
transcurso existencial hacia derroteros mucho más amplios de conocimiento, 
y como tales de comprensión.

Con amor. Icotrem


 “EL HOMBRE SERÁ CO-CREADOR Y PODRÁ PARTICIPAR
EN OTROS MUNDOS, Y CREAR DICHAS POSIBILIDADES
EN OTROS MUNDOS. Y SE OCUPARÁ TAMBIÉN DE AYUDAR
A OTROS HERMANOS, SERES HUMANOS DE NIVELES
INFERIORES EN SU PROCESO EVOLUTIVO.”
-Shilcars-



Amigos, buenas noches. Soy Shilcars.
El hermanamiento, la unión de voluntades, el concepto de amistad
rayando el amor entre todos vosotros, es el antídoto contra 
el escepticismo, contra la angustia y el miedo.

Es un momento cósmico el que atravesamos, muy importante 
también y muy especial porque eso se da una vez cada miles de años.
Y estos momentos son de preparación, claro está. Muchas mentes
aún no se han dado cuenta. No perciben ese estado energético y sus
inquietudes están ahogadas en un mundo de confusión, de dispersión,
de idolatría. Pero sin duda alguna, la contaminación de pensamientos
como los que estamos expresando, va a invadir poco a poco espacios
tridimensionales de pensamiento. Y poco a poco esa energía va a ir 
remodelando ciertos arquetipos y lógicamente redundará 
en una participación masiva.

He comentado muchas veces ya, que se espera una decantación
de la masa crítica en este planeta. Lo suficientemente amplia como 
para hacer prevalecer unas primeras instituciones de lo que van a ser 
las sociedades armónicas. Y esto, en realidad, significa que el 
pensamiento libre, el pensamiento intuitivo, el creativo, la hermandad 
y el amor en su conjunto, traerá una era de luz y esplendor. Y eso 
ayudará a la participación cósmica. El universo será uno en cuanto 
a pensamiento humano. Claro está, respetando convenientemente 
las diferentes vibraciones y la propia experimentación 
de los individuos, pero estos se sentirán por primera vez libres.

Y ¿qué significa libertad sino un pensamiento en el que se da cabida 
a todos estos proyectos revisionistas conjugados a través 
de la creatividad y de la intuición?
Es un mundo maravilloso, es un mundo en el que el ser humano
podrá crear a su antojo. Podrá instaurar sus propias sociedades 
armónicas, sus paisajes, sus modelos de participación social. Creará sus
propias necesidades y las creará en base a sus necesidades espirituales.
Establecerá un compromiso consigo mismo y autenticará lo que es
la solución final para el equilibrio absoluto entre el ego y el espíritu. Esto
significa una mayor participación cósmica, un sentido creativo de la
persona en función de sus posibilidades y capacidades.

Abandonará este sentimiento abiótico que le limita, 
y le abrirá a nuevos horizontes cósmicos. 
Esto significa que el hombre será portador de la verdad absoluta 
y deberá responsabilizarse de ello.
Claro está, esa responsabilidad le obligará a un mayor esfuerzo 
y sacrificio, pero sin duda alguna, dispondrá de los elementos 
necesarios como para equilibrar constantemente su pensamiento 
y sus deseos.
Y en este punto, el hombre será co-creador y podrá participar 
en otros mundos, y crear dichas posibilidades en otros mundos 
y se ocupará también de ayudar a otros hermanos, seres humanos 
de niveles inferiores en su proceso evolutivo. Y llegará a corresponderse 
con esta sabia fórmula del amor que inunda todo el espacio visible 
e invisible y participará como un eslabón más de forma activa 
en el desenvolvimiento de la cadena holográfica.

Así que amigos, no voy cansaros más. Podéis reflexionar mis palabras. 
Y deciros también que siempre estaré con vosotros y vuelvo a
repetir: no andaré por vosotros, tan solo estaré a vuestro lado. Pero ese
lado humano, ese lado creativo, ese lado amoroso que a todos nos une
y que a todos nos obliga en un funcionamiento ergonómico, pero que
sin duda alguna nos va a fortalecer en estos lazos de unión cósmica.
 Amor.  Shilcars