jueves, 28 de junio de 2012


"ES PRECISO, PUES, QUE CADA SER HUMANO REALICE 
SU PROPIO EXAMEN DE CONCIENCIA Y, POR MEDIO DE 
LA REFLEXIÓN ÍNTIMA DESCUBRA, SIN PRISA PERO SIN PAUSA, 
QUIEN ES REALMENTE Y QUE ES LO QUE QUIERE LLEGAR A SER"
-Melinus de Ganímedes-

Puede que resulte interesante permanecer en todo tiempo en estado de alerta, y
especialmente cuando en este Planeta todo parece que "toca fondo". Tengamos muy en
cuenta que las circunstancias de la vida, mudables de continuo, no tienen por qué sernos
favorables siempre. Vivimos influenciados por los signos de la Nueva Era y, por tanto,
hemos de procurar ser los protagonistas en activo del nuevo perfil que va a conformar 
la existencia humana.
Por todo ello, seamos prevenidos, que no quiere decir pesimistas, y reflexionemos
acerca de lo que sucedería si, como quién dice, en un abrir y cerrar de ojos se 
invirtieran los términos en nuestra habitual forma de vida, y ésta sufriera una importante
transformación con respecto a las normas que hasta ahora la han venido conformando.
Por naturaleza, en todo orden establecido por el Hombre, se hacen necesarias tarde o
temprano reformas más o menos sustanciales. Para ser del todo eficaz, la dinámica
humana exige siempre cambios que reorganicen, a través de una puesta al día, el propio
sistema. Y de este modo y aunque al principio aparezcan problemas más o menos difíciles
de solucionar, sin duda alguna deberán ser resueltos por el propio hombre 
si de avanzar se trata.

El éxito en la asimilación eficaz de los cambios dependerá, en primer lugar, de la
preparación de cada uno en especial. De lo más o menos despierto que se encuentre 
en el momento de afrontarlos. Por ello es preciso que permanezcamos siempre 
en un perfecto estado de observación.
Es preciso, pues, que cada ser humano realice su propio examen de conciencia y, 
por medio de la reflexión íntima descubra, sin prisa pero sin pausa, quién es 
realmente y qué es lo que quiere llegar a ser.
Cierto es, y sin exagerar, que vivimos inmersos en la confusión y el frenesí. Nuestra
vida se desenvuelve bajo el influjo psicológico de la sociedad de consumo. Nos fascina el
desarrollo de las nuevas tecnologías. Además la lucha, las más de las veces indiscriminada
por llegar a ser los primeros en todo, nos conduce al agotamiento y muchas veces a la
frustración. Y todo ello incluso antes de alcanzar el objetivo deseado.
Todo ese caudal de actitudes poco positivas frente a la vida impide que nos demos
cuenta, en profundidad, del mundo ilusorio que nos hemos fabricado. En especial, si nos
congratulamos de "privilegios" tales como estatus social, riqueza, poder... que habremos
conseguido de la sociedad en la que vivimos.
Esta anormal situación vivencial, nos lleva al extremo de dejar casi en el olvido un
fabuloso tesoro del cual, dicho sea de paso, somos los herederos universales. Se trata 
de nuestra Conciencia. Ese estado de íntima unión con el Todo que pocas veces
experimentamos plenamente a causa del alejamiento inconsciente del que 
nos hacemos víctimas.

Bien es cierto que a medida que nos separamos de la raíz íntima, cual es el olvido
temporal de nuestra realidad existencial, nos acercamos imprudentemente hacia el
escepticismo más absurdo. No nos detenemos a pensar que tal vez lo que 
consideramos una pérdida de tiempo, y por ello inútil, lo es únicamente por 
la poca atención que prestamos a tema tan trascendente como es el reflexionar 
sobre la vida que vivimos y la razón de la existencia misma.
Por regla general sucede que cuando nos mantenemos en ese estado de ignorancia
íntima, necesitamos cubrir ese vacío y buscamos otro tipo de sensaciones externas 
para satisfacer esa necesidad íntima de ser felices.
Y en el exterior buscamos esos estímulos en la creencia, por supuesto equivocada, que
allí se encuentra la felicidad. Cuando esto es un error, por cuanto lo que nos rodea nunca
va a procurarnos la autentica armonía y paz. La felicidad se encuentra en nuestro interior 
debemos y podemos hallarla si nos lo proponemos firmemente.
Por citar un ejemplo, la lucha o el esfuerzo y muchas veces el sacrificio, tal vez inútil,
esto último cada uno tiene que valorarlo, que supone perseguir cueste lo que cueste la
riqueza material o el poder. Ciertamente una fantasía que nos hace creer que con ello se
accede a una vida más segura y confortable. Recapacitemos: aunque a primera vista esa
pueda ser la impresión, perseguir ese tipo de riqueza no es lo que más nos interesa como
seres humanos.

Debemos llegar a comprender, de una vez y para siempre, que lo realmente importante
es la revolución pacífica de los sentidos, que son los que conforman nuestro estado mental.
Lo que quiere decir elevar nuestro nivel de consciencia,
La mente, una vez puesta enteramente bajo el control de nuestra voluntad, se convierte
en el medio más eficaz para evolucionar. Justo para llegar a conocer otros estadios
vibratorios que son la antesala de otras dimensiones, más allá de la física, pero que
pertenecen claro está, a la propia naturaleza del Infinito Espacio Creador y, por lo tanto,
también pertenecen al Hombre. Porque es posible advertir que en nosotros mismos existe
un gran potencial de sublimes recursos energéticos que podemos y debemos usar 
en completa libertad.

Lo temporal o material es eso: flor de un día. Más lo relativo al estado anímico o
espiritual del Hombre, escapa a todo límite de medida o tiempo: es pura eternidad.
Es indudable que para llevar a cabo cualquier actividad creativa y terminarla felizmente,
es necesario proveerse de voluntad y mucha paciencia, dedicando el suficiente 
esfuerzo y, las más de las veces, mucho sacrificio.
El ingrediente imprescindible para la realización auténtica de nuestra vida es, en primer
lugar, el amor conque nos manifestemos en nuestros actos de cada día, aparte por 
supuesto de una buena dosis de imaginación. La ausencia de alguna de estas premisas, 
trae como resultado final una incorrecta creación humana, dando al traste con la idea 
de mejora o realización íntima desde el punto de vista evolucionista.
Y si nuestro objetivo deriva hacia una misión de tanta trascendencia como puede ser la
evolución hacia una vida auténtica, rica en armonía y gozo, no hace falta decir que sin las
apuntadas premisas lo que obtengamos nunca será lo apetecido, por cuanto no habremos
disfrutado de la necesaria paz interior.

Para algunos, todo cuanto decimos tal vez les resulte un lenguaje ininteligible. Si ello es
así, solo queda sugerirles que reflexionen y que se insistan a sí mismos. 
Recordemos: "Pedid y se os dará".
Sólo en base a un gran esfuerzo de voluntad, paciencia y amor se accede a la
transformación íntima positiva y por ende evolucionista. Sin embargo, no es menos 
cierto que en estos tiempos que corren resulta muy difícil cambiar radicalmente 
nuestros esquemas mentales. Principalmente por la actual forma de vida que suele estar
estructurada de tal modo que a veces da la impresión que es imposible ceder del todo.
No obstante, respecto a lo que podemos denominar imposible ya Unamuno, nuestro
amado hermano, y en esta misma lengua, nos indica: "Quién no aspire a lo imposible,
apenas hará nada que valga la pena."

Ciertamente puede que no nos falte alimento externo conque cubrir nuestras necesidades
fisiológicas, aunque tal vez exista un abismo de desconocimiento entre el alimento conque
satisfacer nuestras necesidades físicas y el también alimento que debemos proporcionar a
nuestro espíritu. Intentemos equilibrar estos dos aspectos y llevemos a cabo esta gran
aventura cósmica puesto que, sin duda, nosotros mismos nos lo agradeceremos algún día.
Con Amor. Melinus.



 LA COMPRENSIÓN PROFUNDA NO ES U ACTO 
DE ENTENDIMIENTO Y MEMORIZACIÓN.

El intelecto busca de entender el significado de lo trascendente, 
y es realmente imposible hacerlo a este nivel tridimensional.

La comprensión profunda no es un acto de entendimiento y de memorización. 

Por lo tanto, cuanta explicación se facilite a través de este medio, será insuficiente.

La comprensión objetiva la vamos a obtener en niveles superiores de conciencia, 

aquellos en los que el razonamiento intelectual no tiene nada que ver. 
Y es en ese punto, en el que la respuesta adecuada a cada incógnita queda resuelta de facto.
Por eso nuestro interés, más que enseñar y explicar, radica en que consigáis 
establecer ese vínculo de  unión, esa conexión, con ese otro mundo 
más allá de las fronteras del pensamiento intelectual.
-Sili-Nur-

martes, 26 de junio de 2012


CREEMOS SINCERAMENTE QUE CON EL PROGRESO, LA TECNOLOGIA,
LA CIENCIA, NOS LIBERAMOS, Y HAY UN PUNTO EN EL QUE PASA LO CONTRARIO.
LA CIENCIA, LA TECNOLOGIA, EL PROGRESO NOS ESCLAVIZA. NOS ESCLAVIZA
PRECISAMENTE PORQUE NO SABEMOS ENCONTRAR EL PUNTO MEDIO.

Apreciados atlantes, hermanos míos del corazón, de nuevo con
vosotros, soy Shilcars del planeta Agguniom. 
Emparedados, estamos emparedados, prisioneros de nuestras
dependencias. ¡Qué fácil es desatarse, desarraigarse, y qué difícil es
entenderlo para conseguirlo! Toda nuestra vida es una esclavitud, 
un encadenamiento, y nunca mejor dicho. 
Nacemos y ya lo hacemos encadenados al alimento. Crecemos y
nos encadenamos a las circunstancias. Vivimos llenos de apegos.
Parece que nuestra vida no lo es si no estamos dependientes o
pendientes, y en muchos casos esclavizados, por algún u otro motivo 
causa. Pasa nuestra vida atados y prácticamente vivimos entre dos
paredes, de ahí viene lo de emparedados. 

Y cada vez esas paredes que nos aprisionan lo son más estrechas.
Llegará un momento, siguiendo con esta pauta de la limitación, en que
nos moveremos en pequeños ataúdes para descansar. Tendremos, 
en dichos nichos, nuestra pantalla de televisión, nuestra frecuencia
modulada, nuestro Internet… Apenas será necesario mover un dedo
para estar en contacto con todo el mundo. Tendremos la comida
preparada en años ha, bastará apretar otro botón para ingerirla. Y
finalmente nos moriremos y ya no hará falta movernos de un lugar a
otro, ésta será nuestra tumba definitiva, porque lo habrá sido 
durante nuestra vida. 

Creemos sinceramente que con el progreso, la tecnología, 
la ciencia, nos liberamos, y hay un punto en el que pasa lo contrario. 
La ciencia, la tecnología, el progreso nos esclaviza. Nos esclaviza
precisamente porque no sabemos encontrar el punto medio. No
sabemos equilibrarnos debidamente y nuestro pensamiento navega
buscando en la ciencia, en la tecnología y el progreso, es decir afuera, 
el equilibrio que necesitamos para la supervivencia y la evolución 
propia  de nuestra especie. 
Estamos dormidos plenamente, nuestro pensamiento navega por
todos los mares, por todos los cielos, y va de un sitio a otro, 
de un lugar a otro, dando trompicones. Nuestra frustración es galopante. 
Nuestra búsqueda insaciable de la felicidad nos marca desde el inicio 
de nuestros días, y no nos deja hasta la muerte. 
No sabemos encontrar el punto adecuado para dirigir nuestros
pasos hacia la verticalidad y nos movemos en una horizontalidad 
terrible, angustiosa, penosa, depravante, delirante y deprimente. 
Sabemos andar, pero nos gusta más que nos lleven. Olvidamos la
naturaleza misma de nuestro cuerpo orgánico, que está hecho para
andar, para caminar, para acariciar, para observar, para disfrutar 
de nuestro entorno, sin complicaciones ni complicidades. 

En ese deambular horizontal, todo y siéndolo, todo y pudiendo
disfrutar de nuestra madre naturaleza, que nos ofrece por doquier su
fantástica creación, y olvidando aquella hermosa flor, el perfume de la
misma, los ríos, las montañas, el cielo azul, las estrellas en la noche,
olvidamos todo eso y nos encerramos en nuestro ataúd de cuatro
paredes, durmiendo hipnotizados por el medio, digamos que
manipulados por el propio medio. 
Y así vivimos, mejor dicho, así malvivimos, olvidando que a nuestro
alrededor existe la belleza, existe el amor, existen nuestros hermanos 
además toda la naturaleza en pleno, junto con sus animales. Y
olvidamos todo eso y nos encerramos en las cuatro paredes que
victoriosamente señalamos como nuestra hazaña, nuestra conquista. 
Sí, hemos conquistado cuatro paredes, o habremos conquistado
cuarenta paredes, o cuatrocientas, o cuatro mil, ¿qué importa? 
¿Qué importa si para descansar por la noche bastan cuatro paredes 
y un humilde saco de dormir, o colchón, y una buena ventilación? 
Nos engañamos buscando fuera y queriendo cada vez más
acumular riquezas y prebendas. Y acumulamos mucho dinero, 
y ahí nada que objetar, pero ese dinero ¿nos podrá dar de comer 
cuatro veces al día, ocho, doce? ¿Vamos a poder comer 
con nuestro dinero acumulado afanosamente veinte veces al día? 
¿Para qué? si nuestro organismo no lo necesita.    
   
Si disponemos de más de un automóvil, ¿vamos a poder
conducirlos simultáneamente los dos, para ir a un mismo lugar? Son 
pensamientos muy simples los que estoy trasladando a vuestras mentes,
hermanos, pero en la sencillez creo que podemos encontrar razones
para buscar en la difícil solución que se presenta ante nuestras miradas. 
Busquemos la solución en las cosas más sencillas, y acaso
vayamos progresando en las más complejas. Lo que no podemos hacer
es cerrar de golpe, renunciar de golpe a todo sin haberlo analizado, sin
haberlo asumido, sin haberlo comprendido. 
Pero valgan aquí mis palabras o sugerencias para que podamos
entender claramente que nuestro cuerpo necesita muy poco para
mantenerse. Que nuestro cuerpo necesita tan solo el mínimo de
alimento, y sobre todo lo que necesita es mucho amor. Amor que
únicamente le dará la hermandad, los amigos, compañeros. 
El cuerpo necesita muy poco para estar libre y no sentirse
oprimido, y cuando nuestro cuerpo va ligero, cuando nuestro cuerpo está
equilibrado en la alimentación, en sus pertenencias, en sus apegos,
cuando nuestra familia dispone de lo justo y suficiente para vivir, cuando
nuestros amigos se igualan a nosotros y su comportamiento es similar,
cuando nuestra sociedad hace lo mismo, y en todos los países, en
todos, se funciona de la misma forma, entonces, amigos, hermanos,
estamos en las sociedades armónicas.
Y cuando esta generación está, y digo está porque tarde o
temprano lo estará, y por lo tanto si vivimos un presente eterno es que
ya es esta la situación, cuando la sociedad vive en armonía, entonces 
la sociedad se libera, ya no es esclava del medio ni del ego, 
ni de sus dependencias. 

Entonces esa sociedad se libera, y se libera no solamente a nivel
físico, y se funde en la misma naturaleza llegando a darse cuenta que es
aquel árbol que está observando, que es aquel mismo animal que corre
por la pradera, que es aquel mismo hermano que tiene delante suyo. 
Se da cuenta, en definitiva, de que todo es él, y él es todo. Y se da
cuenta del gran milagro del universo holográfico cuántico, donde cada
partícula es el Todo, y el Todo es cada partícula. Cuando esto sucede, el
mosaico que se crea, ese fantástico y maravilloso puzle holográfico que
se genera, se transparenta cual espejo multicolor, y entonces el hombres
se libera porque ya lo está, porque ha llegado a la liberación consciente,
porque ha sabido desapegarse, porque lo ha comprendido
verdaderamente. Y sabe que su vida es una auto-observación constante,
un respeto constante, una amistad constante y una hermandad eterna. 
Esto lo ha comprendido sin necesidad de papeles, ni de estudios,
ni de doctorados, ni de masters. Lo ha conseguido porque se ha parado
a pensar, a meditar, a observar. Y esto que ha conseguido le libera, 
y le libera de tal modo, que se sabe dueño de todo el universo, que es
acreedor a todo el universo, y el universo, amigos, hermanos, no es
solamente el que vemos, sino un infinito universo existente en los
multiversos, y entonces él se sabe vencedor, vencedor porque ha
vencido a su propio apego, sabiendo, como sabe, que es un ser muy
limitado, y reconociéndose en la humildad correspondiente. 
Y con todo eso en sus alforjas, que pertenecen a un ligero equipaje
en su vida y en su deambular tridimensional, se presta a iniciar el vuelo
hacia las estrellas. Claro, continúa sabiendo que no sabe nada, continúa
sabiendo que está atrapado en esta 3D, en este cuerpo físico, pero ya
sabe perfectamente que es un maestro, es un cocreador, y con su mente
crea todo aquello que le es necesario para el viaje hacia las estrellas,
para el viaje al punto más recóndito del universo, y crea sus aparatos,
crea sus equipos. 

Amigos, hermanos, esta pequeña reflexión de hoy sirve como inicio
de un proceso que seguirá más adelante, con cierta rapidez, por cierto.
Para todos aquellos que el mensaje ha calado hondo en sus corazones,
que han visto en sus propias carnes transformarse, que han atisbado el
descubrimiento de sí mismos y que su pensamiento ya está en posesión
de una determinada capacidad para dar un salto adelante, para todos
esos individuos, hermanos nuestros, está preparado un proceso más
rápido, más ágil, si cabe, para que vuestras mentes empiecen a adivinar
el proceso que va a seguir y que nos va a llevar a una completa
hermandad sin fisuras. 
Queda ya muy poco tiempo para que vuestras mentes se den
cuenta de la importancia de la unión. Aún hay o existen dudas al
respecto. Eso, este punto, nunca podremos solventarlo del todo, siempre
entre nosotros habrá disparidad de criterios, pero para eso está la
unidad, el amor entre nosotros, la hermandad, para ayudarnos en
momentos en que nuestra seguridad falle, cuando nuestro desconcierto
lo sea aún mayor. Para eso estará la hermandad y está, de hecho,
fundamentada en ese aspecto.

Claro, estamos hablando en un tiempo relativo de paz terrestre, y
ello conlleva una cierta relajación de nuestras mentes. Por eso, ahora os
invito a que empecéis a instruiros, a ejercitaros en ese modelo de
hermandad, de comunidad, de unión de pensamientos. 
Si somos todos lo mismo, ¿a qué vienen diferencias,
desconfianzas? No tiene sentido. Ahora es el momento, en la paz, en la
tranquilidad que pueda proporcionarnos nuestro estado físico
principalmente, es el momento, digo, para empezar a prepararse para
cuando los tiempos reinantes en todo el planeta no lo sean de paz y de
tranquilidad, sino de desasosiego, de enfermedad y de dispersión. 
Ahora es el momento en que tranquilamente podéis preparar
vuestros talleres acomodaticios, preparativo o preámbulo para los
momentos en que los guerreros, como vosotros, tengáis que actuar. 
Amigos, hermanos, tendremos que actuar. Actuar desde el punto
de vista mental o psicológico. Deberemos actuar con rapidez, con
seguridad, apartando malas hierbas desde un principio, evitando desde
un principio problemas mayores, observando a nuestro alrededor 
los comprenderemos. 
Empezaremos a examinarnos interiormente con respecto a la
hermandad. Empezaremos a pensar en cómo funcionarían nuestras
sociedades armónicas, en el caso de que ahora mismo tuviéramos
acceso a ellas, cómo compartiríamos el pan a diario, cómo viviríamos
unidos bajo un mismo objetivo interestelar, sin hacernos, 
entre comillas, “daño”. 
Os invito, amigos, hermanos, terrestres, a que empecéis a
remodelar en vuestra mente este apartado, este nuevo apartado 
que sugiero que se estudie con todo el amor y el cariño posible.

Tenéis una responsabilidad, en primer lugar, con vosotros mismos.
Muchos de vosotros habéis venido aquí para un fin concreto: estar 
en estos tiempos que corren, aquí y ahora, preparando la llegada 
del rayo sincronizador. 

Llamo a vuestras conciencias, pido que de una vez por todas
centréis vuestro pensamiento, os desapeguéis en lo posible de vuestras
circunstancias, que por cierto muchas de ellas os están presionando y
dificultando un pensamiento objetivo, y decidáis emprender ese camino
hacia la liberación. Un camino sin camino, un camino simbólico, 
un camino que os permita salir de vuestro ataúd, y cual ave fénix 
os remontéis hacia las estrellas.
Este es el compromiso que muchos de vosotros adquiristeis antes
de venir aquí. Por lo tanto, Shilcars llama a vuestras conciencias, 
llama suavemente, amorosamente. 

lunes, 25 de junio de 2012


OBVIAMENTE, NO ESTAMOS AQUÍ POR CASUALIDAD 
NI POR UN CAPRICHO DE LA NATURALEZA.
ESTAMOS AQUÍ PARA FAVORECER LA EVOLUCIÓN 
DE NUESTRO ESPÍRITU.
-Sili-Nur-

Amigos míos, buenas noches.
Es un placer estar de nuevo con vosotros y esperamos que esta velada 
sea lo más interesante posible, de cara a favorecer el contacto telepático 
con nuestros amigos del planeta Tierra.
Indudablemente tenemos una misión que cumplir todos y cada uno de los
seres humanos que pueblan el planeta y el cosmos entero. Siempre bajo la atenta
vigilancia de nuestro propio espíritu, que sabe además lo que le interesa.
Muchos seres humanos aún no conocen del todo la necesidad que tiene
nuestro espíritu de progresar. Habremos de hacer un doble esfuerzo en primer
lugar, para entender el porqué de la existencia, de dónde venimos y hacia dónde
vamos. Obviamente, no estamos aquí por casualidad ni por un capricho de la
Naturaleza. Estamos aquí para favorecer la evolución de nuestro espíritu.
Verdaderamente estamos aquí por un plan concreto, conciso y diverso, 
para seguir la norma común de la Energía.
Energía, una única e indivisible energía, que partiendo de una zona
inexistente que podemos denominar Espacio Cero, se transforma en el 
Espacio Uno. Conformándose un espacio-tiempo, en el que nos ha tocado vivir, 
aquí y ahora, un presente eterno. Un presente adornado de subidas y bajadas, 
de perfección e imperfección, de alegría y dolor, de amor y odio, 
de positivo y negativo...

Y así como el día y la noche parten de un único principio que es la eternidad
del tiempo, simulándose un efecto para darnos a entender que ambos existen, 
de esa misma forma, como digo, parte el Principio Creador. Haciéndonos creer 
en nuestra ilusión que somos algo diferente, algo ignorado, algo casual; pero en
definitiva somos lo que Él ha querido que seamos: energía, vibración, amor.
A partir de la idea en la que resumimos el Todo como el Amor, podemos
intentar averiguar cómo ese Amor se sirve de todos nosotros para hacernos
comprender, y esperamos que un día podamos así lograrlo del todo, 
que en la base del Amor se encuentra el coeficiente eterno de la indivisibilidad 
como espacio creativo cero.
Y, partiendo de él, se multiplica hasta el infinito en ecuaciones, en conceptos
matemáticos, para dar a luz a una única expresión: amor bajo el denominador
común de la totalidad, de la eternidad, cuyo cociente es igual a cero, igual a nada.
Éste es un concepto aristotélico que ya conocían los antiguos pensadores de la
Grecia antigua, los matemáticos romanos, los grandes sabios de Alejandría...

Cada uno de los puntos de este gran holograma cósmico cuántico parte de un 
principio infinitesimal. Principio cuántico por su pequeñez, por su infinita pequeñez. 
En particular, de este mundo cósmico finito e infinito, parte el denominador 
común de que lo que es arriba es abajo, y de lo que es abajo es arriba.
Y todo ello estará en función de un minúsculo elemento llamado quantum.
Así, ¿cuál es la interpretación básica que se tiene en la matemática moderna,
en la física cuántica, acerca del quantum?: el quantum en su infinita pequeñez hace
que todo exista y nada exista a su vez.

Por cierto, aún no conocéis en profundidad, aunque sí intuís, que desde ahí
partirá todo el Principio Creador, aunque yo os aseguro que vuestras mentes 
pronto van a “explotar” en un sentimiento común de comprensión, en una alegría 
común de progreso humanitario y, en el preciso instante en que este acto suceda,
entenderéis perfectamente lo que significa cuando decimos que todo el Cosmos
nace de ese minúsculo principio: quantum, quantum, quantum.
La Verdad está en el conocimiento que encierra lo más pequeño. Y la
humildad de saberse minúsculamente pequeño es el principio y la puerta 
que os ayudará a traspasar esa barrera mental impuesta 
por siglos y siglos de oscurantismo.

Y enlazando otra vez con la gran biblioteca de Alejandría, decir que en ella
se dieron cita todos los pensamientos universales, todo el pensamiento cósmico,
todo el conocimiento científico. Pero evidentemente no era el momento. La
Humanidad habría alcanzado un nivel evolutivo muy superior, muchísimo más que
ahora, no disponiendo aún de la tecnología adecuada. Y precisamente por ese
mismo motivo, debió frenarse su proceso evolutivo.
Ahora tenéis la tecnología y el conocimiento adecuado. Por lo que ahora es el
momento de dar un paso hacia adelante partiendo de ese minúsculo pero 
poderoso conocimiento que es el quantum. A través de ahí, por lo más minúsculo, 
vais a penetrar en el gran universo creador. Vuestra mente va a abrirse 
a ese espacio creador.

No olvidéis, insisto, como algo muy importante en ese gran viaje cósmico, la
humildad que debe coronar todos vuestros actos. Junto a la valentía con que
afrontéis la vida diaria, al amor que deis a vuestros semejantes, al rechazo a
cualquier pensamiento de animadversión hacia cualquiera de vosotros, 
al amor por los animales y plantas, ríos y mares, a vuestro planeta entero 
y al Cosmos. Esta es la llave que os va a abrir la puerta de acceso 
al gran Conocimiento.
Nada se os va a dar regalado. Nadie va a beneficiarse si no le corresponde
este proceso, pero quien tenga que disfrutarlo, quien tenga acceso a ello, 
nadie va a arrebatarle su derecho. Derecho por otra parte cósmico, derecho 
que se asigna a todas y cada una de las criaturas humanas que, 
por el sólo hecho de pertenecer a la raza humana, son acreedoras a este bien.
Entonces amigos míos, esperad pacientemente. El mundo no se hizo en un
día, necesitó muchos miles de años para conformarse como tal. Vosotros con
vuestra mente, con vuestra voluntad, podéis hacerlo mucho más aprisa, 
pero amigos, no tengáis prisa.
Con Amor. Sili-Nur.

domingo, 24 de junio de 2012


 APRENDED A OBSERVAR NO YA SÓLO VUESTRO INTERIOR A TRAVÉS 
DE LA AUTOOBSERVACIÓN PSICOLÓGICA, SINO TAMBIÉN VUESTRO CONTORNO,
Y EN ÉL A VUESTRAS OTRAS REALIDADES, QUE LO SON, PERO QUE NO VEIS.
-Alux-Pen-

Básicamente, lo que nos interesa a todos y sin restar importancia a este mundo
tridimensional, es empezar a experimentar la realidad de ese otro mundo rico 
en percepciones, que va a proporcionarnos un mejoramiento espiritual.
Os preguntaría, ¿qué entendéis por manifestación crística?
La manifestación crística es una gota en el océano, es un grano de arena, 
es el universo, es la suma de todas las galaxias... es todo.
La manifestación crística se refiere a un pronunciamiento cósmico, a un
“sabelotodo cósmico”, que ha permitido que cualquier parte de ese Todo signifique 
lo mismo en su totalidad. Y ahí entraríamos en disquisiciones intelectuales, tal vez
absurdas, tal vez más o menos acertadas, pero en el fondo la realidad es que todo
comprende al Todo. Y esto significa que la más pura esencia de materialismo forma
parte inclusive de ese Todo en el que podremos maniobrar y mejorar expectativas,
cuando sepamos valorar en toda su extensión dicho elemento.

Empezad a considerar la posibilidad de mejorar vuestro intelecto profundo, a base
de llegar a comprender algún día que la clave de la situación vital, ya sea inhóspita 
agradable, ya sea feliz o desgraciada, ya sea rica o pobre, mejorará en un factor 
único y polivalente que será el de la comprensión absoluta.
Aprended a observar no ya sólo vuestro interior a través de la autoobservación
psicológica, sino también vuestro contorno, y en él a vuestras otras realidades, 
que lo son, pero que no veis. Digamos, que la energía fluctúa en diferentes 
oscilaciones de onda y repercute en nuestros sentidos y en nuestras impresiones.

Por ese motivo, por ejemplo, aquel pensamiento que os ha predispuesto a la
meditación será, tal vez, un pensamiento que un hermano os habrá dirigido a tal
efecto. Y por qué no, una exuberante acción dirigida hacia la emancipación de los
sentidos, será acaso también la aproximación de pareceres de otro pensamiento. O
bien, el sentimiento de odio o de miedo, o de indefensión, puede que sea producido 
por un pensamiento de ese mismo nivel, que actuará en vuestra mente facilitando 
esa repercusión e introversión.
En cierta forma, nos dejamos influir por presencias, por manifestaciones... por
todo. Ahí también está la manifestación crística, y esto quiere decir que nuestra mente,
como potente faro y al mismo tiempo imán con que relacionarse, referenciarse de su
entorno y de su interior, repercute asimismo como un eco hacia el infinito cualquier
tipo de manifestación.

Démonos cuenta de cómo actúan dichas energías en nosotros, haciéndonos variar
de pensamiento y de acción, cambiando nuestro humor o nuestro malhumor en una
alegría, en un llanto, en un pesar, en una evocación espontánea de inspiración...
Un mundo de energías u ondas electromagnéticas que no descubriréis con vuestro
intelecto, con las formas habituales de pensamiento, con el sí o el no, con la dualidad.
Debéis utilizar otro sistema de captación de impresiones, que lógicamente el
intelecto no va a poder realizar por sí mismo. Sensaciones éstas que se perciben 
justo en el mismo momento en que la mente deja de funcionar con sus esquemas
tradicionales, con su memoria bifocal o bipolar.

Se trata de sistemas de apercibimiento visual que no obedecen a visión alguna 
de tipo subjetivo, sino a una visión estereoscópica o en relieve, en la que se 
observan diversas magnitudes osciloscópicas, bandas de frecuencias de luz, 
en las que el ojo físico no capta por estar limitado.
No se trata pues de intelectualizar ninguna visión, porque esto es imposible. 
La realidad, la pura realidad, está aquí y no existen fronteras, 
puesto que el pensamiento tampoco las tiene.
Con amor. Alux-Pen

sábado, 23 de junio de 2012


SI EL HOMBRE NO RECAPACITA SOBRE EL MOTIVO REAL 
DE SU EXISTENCIA MATERIAL, SOBRE EL PORQUE 
DE SUS CIRCUNSTANCIAS, SE ENCONTRARA 
ANTE UN CALLEJÓN SIN SALIDA...

-Sili-Nur-

Nuestro espíritu se reviste de materia regida por todo un proceso adeneístico 
en el que se configura un movimiento continuo bajo el aspecto del determinismo.
Todo ello nos da a entender que en nosotros existe una realidad, por cuanto
nuestros centros vitales así nos lo representan. Pero en el fondo no existimos como 
tales elementos, y sí como pensamientos individuales que forman parte de un nexo 
común, cual es el Espíritu Central, el Absoluto o el Todo.

Encarnamos en el mundo tridimensional, en la tercera dimensión, para frecuentar
un proceso y soliviantarlo en base a descargas energéticas, que pueden hacernos 
variar de vibración en momentos determinados de nuestra existencia tridimensional. 
Dicha existencia temporal, nos permite contemplarnos individualmente, 
formando parte no obstante de todo un proceso global u holográfico.
Mediante un traspaso energético constante y alternativo, vamos aprendiendo 
asimilando una conformación determinada a nivel energético, y con ella, 
nuestros elementos o arquetipos van aflorando de una determinada 
manera en función también de nuestra comprensión.

Aquí la pregunta estaría en si la comprensión de nuestra experiencia vital, 
de nuestro deambular por este espacio físico tridimensional, se asimila a través 
de nuestro cerebro temporal, o bien nuestro cerebro temporal es la espita abierta 
hacía un mundo eterno de comprensión, y tan sólo actúa en función del más 
o menos despierto concepto intelectual.
La pregunta también podría derivarse hacia si la comprensión absoluta de toda la
base experimental, que ex profeso aplicamos en esta tercera dimensión, 
va a servir en su totalidad para ser asimilada completamente, 
o van a quedar pequeños puntos por comprender.
Y otra pregunta necesaria a hacerse, es si todo ese conglomerado holístico, 
toda esa experimentación tratada en base a unos ilusorios escenarios gráficos 
y virtuales, puede servir para el desarrollo y evolución de nuestro espíritu. 
Poniendo de antemano en cuestión, si nuestro espíritu en realidad lo es, 
o únicamente es un esquema o gajo determinado, con que el Espíritu Global 
se alimenta o retroalimenta de todo  el proceso global.

A partir de ahí, ya podemos formularnos un montón de preguntas más. Infinitas
preguntas que en la mayoría de los casos van a dar al traste con una mente racional
determinista y empírica, por cuanto son preguntas a veces incontestables a través 
de una mentalidad sujeta sólo a un tratamiento tridimensional.
Pero la formación abiótica del individuo pensante es una solución limitada aunque
imprescindible, por cuanto a través de la propia necesidad de aprender 
y saber de lo que no se sabe, pero que se intuye que pueda existir, 
aparecen nuevos planteamientos que clarifican un entorno psicológico, 
y a la par, mejoran el rendimiento intelectual.
Un rendimiento intelectual del que no vamos a desdeñar en absoluto ni una sola
migaja, pero al que no le vamos a dar todo el valor absoluto, por cuanto es únicamente 
una pieza más de todo un complejo y laberíntico proceso holográfico.

En general, la conducta humana viene transcendiendo unos espacios virtuales, pero
de indudable interés por cuanto traen consigo la obtención de ciertos rendimientos. 
Este estímulo participará de un modo muy importante en la toma de decisiones.
El individuo empezará a darse cuenta de que por medio de su voluntad y del deseo
de permanecer de alguna forma más fehacientemente en un espacio tridimensional, 
llegará a participar, de algún modo, en la formación de unos estímulos que más tarde 
o más temprano repercutirán en su buen hacer.
Claro que no siempre los deseos se cumplen, porque en definitiva nuestro ser
interior ha venido aquí, en esta tercera dimensión, para llenar aquellos espacios 
oscuros de conocimiento y que necesita clarificar para seguir con esa rueda de la evolución.
Así, cuando un espíritu reencarna, toma cuerpo físico en esta tercera dimensión, su
conducta viene determinada por su programa o proyecto inicial que, circunstancialmente,
suele variarse por determinadas conductas egoicas, y que adrede se han vertido en su
propio camino para hacerle recapacitar.

En las dificultades, en los problemas, en la lucha diaria por la supervivencia por
ejemplo, y también con las enfermedades, con las desdichas, con los disgustos, con la
pérdida de seres queridos, el ser humano empieza a sensibilizarse, y a darse cuenta 
de que este mundo no es solamente un mundo previsto para identificarse en él, 
disfrutarlo, gozarlo, sino también que deberá existir un componente neutral 
pero de alguna forma importante, para que en realidad su vocación como ser humano 
se vea cumplida.
A lo largo del tiempo y en la medida en que el ser humano reflexiona sobre su
trascendencia, sobre el motivo del por qué está aquí, hacia dónde va, 
y de dónde viene, dichas preguntas actúan en él a modo de disparador, 
y acertadamente o no, va recibiendo respuestas.
Respuestas que como digo, acertadamente o no, resuelven de algún modo dicha
temporalidad. Respuestas afirmativas, positivas, objetivas, que le llevan por un camino 
de clarificación, de perfección, y sitúan al individuo en un modelo equilibrado
psicológicamente. Y además, ello repercute como trampolín para que su comprensión
acceda a espacios de pensamiento más profundos y cada vez más elevados, y por ende, 
se separa más y más de un aspecto territorial o material o de tercera dimensión, 
al llegar a comprender la realidad del mundo como un componente tridimensional 
holográfico, y por lo tanto virtual.

En el otro aspecto, el individuo, si no recapacita sobre el motivo real de su
existencia material, sobre el porqué de sus circunstancias, y evita de algún modo
introducirse a través de la introspección y la reflexión seria y profunda, 
y de la autoobservación de instante en instante, se encuentra ante un callejón sin salida. 
Ante una gran dificultad para él insalvable en ciertos momentos, y opta por el camino 
digamos más fácil, más sencillo, más simple, pero de indudable peligro para una reflotación 
a nivel espiritual, evolutivamente hablando. En esa dirección tomada erróneamente o subjetivamente, el individuo va perdiendo paulatinamente su propia capacidad de raciocinio.
En el fondo, el individuo necesita y persigue de algún modo también, la razón
exacta de su posicionamiento. Es una inquietud original y determinativa, y para ello 
se establece un puente de unión con su propio Ser. Dicha comunión representa 
un antídoto ante ciertas desenvolturas erróneas.
Cuando esto último no se cumple debidamente, el individuo encuentra en el
razonamiento intelectivo muy poca solución, por cuanto su direccionamiento está
equivocado. En ese fondo de error o subjetividad es cuando aparecen nuevos
desequilibrios físicos y mentales.

En cuanto a desequilibrios físicos, podemos citar todo tipo de enfermedades, 
incluso a situaciones graves o irreversibles.
En el aspecto psíquico, la ausencia total de objetividad por un desequilibrio patente
entre su yo superior e inferior. Y así podríamos citar determinados casos que clínicamente
han sido ya estudiados, y en el que corresponde destacar la apertura inadecuada 
del sexto sentido, que puede repercutir en un mal funcionamiento de la glándula hipófisis 
favorecer la separación entre los dos caminos que conducen a la objetividad y al
equilibrio. Clínicamente se reconocen como serios casos de desenvoltura inercial
producidos por un desequilibrio entre cerebro-cerebelo, ocasionando una apertura mental
inadecuada: dificultades de comunicación a través del lenguaje, de pensar, de aprendizaje
cognitivo, etc. y que van a ir sumiendo al individuo en un estado progresivo de ansiedad,
de insatisfacción, de irritación, con el riesgo incluso de ir en contra 
del principio mismo  de supervivencia.
Con amor. Sili-Nur.