lunes, 9 de febrero de 2015

LA AUTOOBSERVACIÓN

Si pudiésemos observar el firmamento en toda su magnitud, y aclarar conceptos olvidados en la psiquis, y devolver en nosotros este estado de plenitud, de conocimiento y de armonía podríamos obtener resultados tales como que la cuestión radica únicamente en prestar atención a lo que nos envuelve, a lo que nos rodea, a nuestras circunstancias, a los hechos que dignifican un proceso vivencial, y a partir de ahí podríamos llegar a comprender que todo este proceso es una burda imitación de un proceso real y objetivo con el que alcanzar indudablemente un escalafón superior en el orden jerárquico en el sentido de grados de conocimiento y de sabiduría.

. Por eso es importante que prestemos atención a lo que nos rodea, y en especial a nuestros pensamientos porque de los mismos aparecerán sin duda aquellos espacios clarificadores y en los que el hombre debe participar de una forma absoluta si quiere acceder a dichos espacios evolutivos superiores.

No obstante, en el desarrollo de la temática inicial podríamos reconsiderar también que el objeto de nuestra existencia, en el aquí y ahora, obedece a causas más bien predestinadas. Por eso es que debemos prestar atención a todos aquellos aspectos que pueden incidir, como digo, en una clarificación de ideas, y siempre teniendo en cuenta que las mismas deberán ser analizadas y procesadas debidamente por nuestro intelecto.

Y llegando a este punto de conjunción, esperar siempre aquellos antecedentes que normalmente nos van a indicar nuestro grado evolutivo y de preparación. Siendo no obstante el desarrollo de las circunstancias diarias las que nos van a señalar, muy fielmente y precisamente también, aquellos otros factores que pueden desenvolverse de una forma anómala y, por lo tanto, deberán corregirse.

Pero no para reprimirlos ni obviarlos, sino para analizarlos a través de la comprensión. Me refiero a circunstancias que pueden hacernos variar de pensamiento y de objetivos. Si tenemos claro nuestro camino, nuestra andadura, nuestros porqués, aquí en este plano tridimensional, tendremos también una ventaja adicional con respecto a aquellos otros individuos que únicamente se preocupan de mantener un estatus vivencial adecuado a sus posibilidades, a sus gustos, a sus disponibilidades y por encima de todo a su cerco social.

Entonces, lo más probable es que nosotros en ese estado de plenitud, de comprensión, de autoobservación, de introspección, si cabe, podremos hallar múltiples y laberínticos senderos por los que circular. Caminos que nos serán mucho más fáciles si le añadimos como digo la autoobservación. Sin embargo también, esos caminos estarán adornados con el conocimiento propio, que parte del mismo individuo a través de su exploración interior.

Así pues, la temática con que vamos a desarrollar los temas de ahora en adelante van a ir dirigidos a la autoobservación, pero no circunscritos a un entramado psicológico, sino más bien a un circuito psicológico determinado, que nos va a permitir dirigir nuestros pasos y nuestra andadura, de forma que el esfuerzo y la energía que desarrollemos se aproveche al máximo y no queden en el camino aquellas pautas que pueden enriquecernos, y darnos sabiduría.

El problema radica en la pérdida de energía, y no es momento ahora de ir perdiéndola a medida que aceleramos el paso sino, que la misma se recicle, se retroalimente, y nos permita abarcar circuitos o círculos mucho más amplios en los que nuestra mente, nuestro intelecto, y nuestro conocimiento si cabe, puedan desarrollar temáticas diferentes, variadas, y mucho más ricas en conceptos e ideas. 

Comprobaremos, también, cómo el desarrollo de nuestras facultades físicas y psíquicas van en aumento, y lo podremos comprobar tan solo echando la vista atrás y observando nuestra andadura. Es claro que las modificaciones de circuitos, que en este caso significan arquetipos mentales, son a menudo difíciles de apercibir en un estado tridimensional como el vuestro. Los progresos no se producen de una forma ostensible, como tampoco diáfanamente, sino más bien repercuten en procesos microcelulares, y los mismos son de difícil captación a través de una mente racional o determinista.

Sin duda este proceso únicamente podrá percibirse claramente a través de un estado de observación interior, de introspección, si cabe. Sí, hallaremos algún significado concreto a través de nuestra andadura, como he dicho, mirando hacia atrás y observando nuestro paso evolutivo a través de las diferentes capacidades que habremos adquirido en el transcurso de dicha marcha. 

Espero poder comentar más a fondo en próximas ocasiones todo este alambicado proceso de preparación para el cambio. Ya veis que no me ando con rodeos. Estamos preparándoos para el cambio y suponemos que vosotros estaréis previamente enterados de dicho proceso, y sabréis actuar en consecuencia.

De acuerdo, estamos improvisando a cada momento, a cada instante, porque la energía que nos circunda así actúa también, favoreciendo a veces u obstaculizando otras dicho proceso, pero en definitiva el avance es más o menos gradual, y por ello es significativo el cambio en vuestras vidas. 
Así pues, iremos ampliando dicho proceso a través de comentarios, a través de estudios o análisis sobre el mismo, y dicho cambio irá favoreciendo una mayor participación de todos nosotros.

Y cuando digo nosotros me refiero al grupo Tseyor, y este como he dicho muchas veces se compone de los integrantes fijos en el grupo, pero además abarcará a todo aquel que de alguna forma vaya conectándose con los circuitos normales de información, porque en Tseyor somos todos 

Texto extraído de la Monografía de Tseyor "FILOSOFA ADIMENSIONAL"





   

sábado, 7 de febrero de 2015

"EL SENTIDO DE LA VIDA"

Amigos pues, sí que os sugiero que hablemos en primer 
lugar de nuestra existencia aquí ahora y valoremos cada
uno de nosotros en nuestro propio interior si vale la
pena vivirla, como la vivimos o en otro caso sí valdría
la pena vivirla de otro modo.

Es importante que sepamos ver más allá de
nuestro pensamiento racional, de nuestra mente
tridimensional, de nuestros esquemas, porque más
allá de todo este conglomerado holístico existe un
mundo infinito de percepciones, de objetividad, por
cuanto en él se halla la realidad absoluta. Es más, me
parece interesante que analicemos la cuestión en
base a nuestra propia capacidad de interpretación,
porque si bien es un hecho que todo el conocimiento
se halla a nuestro alcance, también lo es que nuestra
propia capacidad de asimilación necesitará de un
aprendizaje. En este aprendizaje se halla la voluntad,
el anhelo, el servir a los demás, el conformarnos con
lo que la vida cada día nos está dando y en este punto
también debemos tener en cuenta que la vida no
siempre nos da aquello que pedimos, aquello que
creemos necesitar, sino que la vida en su inteligencia
infinita nos da aquello que mejor nos puede ayudar
en este deambular evolutivo.

Entonces también comprenderemos que las
dificultades forman parte de este deambular, de ese
caminar hacia el infinito, de ese mundo infinito de
percepciones y de realidades, pero que a cada uno de
nosotros nos toca un determinado escalafón. Y es
bien cierto que este escalafón formará parte de
nuestra propia capacidad de asimilación, de un
intelecto superior. En realidad el conocimiento de las
cosas tridimensionales con una mente determinista
puede favorecernos en un deambular, en un trabajo
físico, en nuestra empresa, en nuestros negocios, en
nuestras relaciones sociales. Pero en el fondo esto es
una simple excusa para que nos entretengamos en un
proceso tridimensional, en un mundo visible, en un
mundo adornado por la secuencia egoica, para que
equilibremos nuestro interior y sea capaz para
trasladarse hacia esos otros mundos en los que la
conciencia plena se halla sumida en un mar de
realidad.

Entonces comprenderemos también que la
vida, este transcurrir diario en el que nos parece
eterna, por cuanto está medida bajo un parámetro
tridimensional, con unas recurrencias que casi
siempre terminan en lo mismo, es decir, en la
pregunta que el ser humano se hace cuando ya, en
una época avanzada de su vida, se pregunta si acaso
habrá valido la pena todo el esfuerzo realizado y si en
el fondo habrá servido a su propio espíritu en ese
camino evolutivo.

Es entonces cuando debemos preguntarnos, no
al final sino ahora, en estos momentos y en estos
instantes, si realmente nuestra vida vale la pena
vivirla de la forma en que la vivimos. Si en realidad
estamos conformes con nuestra actual forma de vida,
con nuestras necesidades cubiertas, sin una mira más
allá del mundo visible, entonces tendremos que
convenir que estamos de acuerdo y poca cosa habrá
que añadir a ello. Porque el principal objetivo de
nuestra existencia aquí en esta tercera dimensión es
el respeto por el pleno libre albedrío de cada uno.

Sin embargo, si esa pregunta que nos hacemos
algunas veces sobre si nuestra existencia vale la pena
haberla vivido y vivirla y sus consecuencias nos llevan
a la conclusión de que no hemos aprovechado
convenientemente o adecuadamente ese caudal de
energía que nos inunda para favorecer ese camino
evolutivo, entonces será el momento de aplicarnos
debidamente. Entonces sí que podemos añadir
alguna referencia, entonces sí que podemos ayudar a
través de nuestras conversaciones
Interdimensionales.

Si por el contrario estamos añadiendo a
nuestra vida únicamente un control para la seguridad
de nuestras vidas, de nuestro cobijo, de nuestras
necesidades materiales, y únicamente nuestra mente
está centrada en ello, entonces, sencillamente,
estaremos perdiendo un precioso tiempo.

Amigos, creo que es el momento de hablar
claro, sinceramente, como amigos que en otros
lugares adimensionales fuera de este tiempo y
espacio hemos dialogado abiertamente y hemos
llegado a conclusiones muy interesantes. Amigos
pues, sí que os sugiero que hablemos en primer lugar
de nuestra existencia aquí ahora y valoremos cada
uno de nosotros en nuestro propio interior si vale la
pena vivirla, como la vivimos o en otro caso sí valdría
la pena vivirla de otro modo.


Texto extraído de la Monografía de Tseyor "FILOSOFA ADIMENSIONAL"




sábado, 24 de enero de 2015

MOMENTOS DIFÍCILES, PERO LLEGARÁ UN MUNDO MEJOR

 Es evidente, van a producirse una serie de desequilibrios al nivel mundial. Sobre todo en las grandes potencias, cuyas economías políticas y empresariales están sufriendo grandes quebrantos por la ineficacia de sus dirigentes y de sus proyectos. Ambiciosos proyectos de especulación y enriquecimiento fácil. Como es lógico, vamos a ver circunstancias desfavorables en todos los sistemas.

En este planeta, no existen unas economías sociales impregnadas de altruismo, socializadas al extremo de compartir bienes y necesidades. Es un parecido con la realidad muy poco aconsejable a tener en cuenta. Las realidades que conocéis son impuestas, figuradas, preparadas, maquilladas y altamente desfiguradas de la realidad concreta y objetiva.

Muchas de las circunstancias adversas que se suceden en estos momentos, son preparadas ex profeso para ocasionar un gran quebranto social. Especialmente para una masa ingente de seres humanos.

La superpoblación es un gran problema. Los recursos naturales del planeta se agotan. Las expectativas de impacto social y económico prevén duros enfrentamientos entre la población. Insatisfacción, duelo, sentimiento de impotencia, enfermedades, desequilibrios sociales, pobreza extrema, apatía, etcétera. Muy poca generosidad y, por encima de todo, un gran error de cálculo de dirigentes que se han ocupado muy poco, de cumplir con sus obligaciones de exigir a quienes deben y pueden tomar decisiones.

Esto último, ha comportado también duros enfrentamientos en países subdesarrollados, y han acabado agotados con el esfuerzo y el sacrificio. Esta impotencia mundial de países en vías de desarrollo, se circunscribe en una temática de dolor, de pesadumbre, de angustia, de miedo, y ello trae consigo enfermedades, desequilibrios sociales y humanos y, a la larga, contagios a todos los niveles de la población mundial.

Los países ricos no se han preocupado en absoluto de averiguar o proyectar en su futuro económico, las debidas variables con las que enfrentarse en dicho futuro que es hoy, ahora mismo.

Exigir un cambio de estructuras ahora es mucho pedir, pero indudablemente deberá hacerse así. Deberá pedirse mucho sacrificio, dolor y lágrimas. A lo sumo, vamos a conseguir que la gente, las personas de buena voluntad, se consciencien de que el cambio se ha producido y que dejen, de una vez por todas, de confiar en su verdugo, cual es su propio ego. Que los va llevar a un mundo de desconfianza, de sinrazón, de destierro.

Sí, realmente el dolor se circunscribirá en toda porción, en todas partes, en todos lugares. Por eso se pide un trabajo aún mayor, un esfuerzo aún mayor, a quienes sus inquietudes espirituales les han llevado hasta aquí. Es un esfuerzo mayúsculo. Es un reto que, sin duda, deberá acotarse debidamente propiciando la claridad; en primer lugar, del propio individuo, para después trasladarse al exterior e infundir las debidas señas de identidad y de comprensión.

La angustia producida por la desaparición de unos bienes materiales, que puede ocasionar altercados y derivar en ensoñaciones aún más peligrosas, es lo menos grave que puede suceder.

En el fondo, se divisan las directrices de una vía demasiado hostil para la Humanidad. Por decirlo de algún modo, los cañones de la guerra atómica. Terribles cañones en manos de unos infanticidas que, posiblemente, actuarán por el sentido del deber, por o para obedecer consignas institucionalizadas. Por cumplir escrupulosamente con la orden recibida. Y esto es así y esto será así y nuestros ojos lo verán.

 Pero, ¡ah! qué felices van a sentirse aquellos corazones, que comprendiendo la realidad del contacto y los impulsos emocionales que dicha energía cósmica les ha impregnado, van a saber desarrollar debidamente una actividad creativa con un único objetivo: instaurar en sus mentes y en las de sus semejantes, la idea de un mundo mejor, más próspero, más equilibrado, más coherente y mucho, mucho, más feliz.

Con amor.  Sili-Nur