viernes, 18 de noviembre de 2011

ABRIENDO PUERTAS

EL CAMBIO CÓSMICO Y PLANETARIO DEBE CONFORMARSE SOBRE LA BASE DE 
LA ASIMILACIÓN PROFUNDA, INTERNA, PSICOLÓGICA Y MENTAL DEL INDIVIDUO, 
Y NO TANTO DE UN ACOPIO DE INFORMACIÓN, 
POR MUY DE BUENA FUENTE DE QUE SE TRATE.  
-Shilcars-


       

Shilcars: Por nuestra parte, no sería válido interferir o injertar conocimiento, 
cual si se tratase de un proceso informático, porque no se trata de recopilar 
información, que ésta se cree es ya suficiente, sino que debe asimilarse 
el propio concepto o idea. 

El cambio cósmico y planetario debe conformarse sobre la base de la 
asimilación profunda, interna, psicológica y mental del individuo, y no tanto de 
un acopio de información, por muy de buena fuente de que se trate.  
Esto quiere decir, que deberán modificarse ciertos  esquemas mentales, 
siendo únicamente posible a través del sistema cromosómico y adeneístico, 
porque es evidente que el cambio psicológico o de mentalidad en estos últimos 
dos o tres mil años, ha sido de una muy baja efectividad con respecto al 
conocimiento adquirido a través de la memoria, por cuanto ahí no se traspasa el 
umbral de lo intuitivo, por permanecer sólo en una base superficial psicológica 
cuál es el intelecto. 

Por otro lado, no siempre vamos a poder llegar a todos los confines, en el 
sentido de que todo el mundo pueda estar al corriente de esa gran manifestación 
cósmica que se reflejará invariablemente en vuestro planeta, y en vuestra 
sociedad. 
Aunque también es preciso señalar, que bastará conque la semilla del 
sentimiento intuitivo penetre en ciertas capas sociales, porque esto va a significar 
que las nuevas generaciones nacerán con un componente común máximo, en 
cuanto a desarrollo genético estructurado bajo unos patrones adeneísticos 
interdimensionales, y a la vez, va a propagarse en todas las esferas sociales en 
las que esta digamos contaminación adeneística se propague.  
Todos conocemos el funcionamiento de un virus cualquiera. Empieza muy 
lentamente y se va diversificando, y llega a contagiar a todo un gran organismo, 
y esto mismo va a suceder en vuestra sociedad. Vuestra sociedad se va a ir 
contaminando, afortunadamente, de un virus provechoso y eficiente, y las 
psicologías se van a ver enriquecidas a través de ese contagio multidimensional. 
Lo que va a procurar por  simpatía ecográfica -que  significa un contagio 
interdimensional etérico y pluscuamperfecto- llenar vacíos ahora inexistentes de 
razonamiento superior. Pero indudablemente son vasijas psicológicas que de
alguna forma ya están preparadas para recibir el líquido vivificador.  
Por eso ahora es el momento de empezar a cuestionarse determinados 
esquemas. Por ejemplo, cada uno de vosotros podría  pensar en cómo debe 
propiciarse a sí mismo el cambio en ciernes. Cada uno de vosotros es en potencia 
un ser expansivo multiforme y multidimensional.  

No olvidemos que en sueños, que es otro tipo de dimensión vital en la que 
no existe espacio-tiempo, se interpenetran los conocimientos adquiridos, se 
mantienen informaciones a un alto nivel, se conjugan formas de pensamiento 
diferentes, y se traducen en conocimiento objetivo todas aquellas cuestiones o 
problemas que aquí en este plano tridimensional o físico resultan muy difíciles 
de asimilar. 
Estamos hablando de conocimiento multiverso, de conocimiento que se 
traslada a otras esferas de pensamiento, y como es  lógico, estas esferas son 
multidimensionales, y su penetración cromosómica aunque no lo parezca es 
efectiva, positiva y objetiva. 
En este plano físico tridimensional, podemos ir madurando la cuestión, 
podemos reflexionar, pero por encima de todo debemos pedirnos a nosotros 
mismos que nos asista en gran parte el conocimiento interestelar. 
Una frase bíblica es la de pedid y se os dará. En este caso, pidamos a 
nosotros mismos el conocimiento necesario como para alumbrarnos en este 
tránsito tan importante, y a la vez trascendental. Porque sin ese alumbramiento, 
sin esa capacidad organizativa de nuestra mente, sin el apoyo y concurso de 
esferas superiores de conocimiento, nuestro Ser se  va a ver imposibilitado de 
permanecer en un estado evolutivo completo. 

Por eso es conveniente que en este plano físico podamos añadirle el 
componente de la vocación, del entusiasmo, de la ilusión. Que podamos 
recapacitar sobre lo fútil que es el aspecto tridimensional sobre la base de una 
relación únicamente material o de supervivencia. En un aspecto íntimo y 
personal lo que más nos debería importar es la trascendencia de nuestro 
pensamiento. 
Si no somos capaces de extrapolar nuestro pensamiento hacia esferas 
superiores de conocimiento, y de renunciar a nuestros privilegios, a nuestras 
prebendas, a nuestros apegos, no seremos capaces de afrontar el nuevo 
quinquenio.  
He fijado una fecha únicamente aproximada, porque el cambio no es 
exacto, matemático, sino que fluctúa en función de la energía propiciada por la 
propia masa crítica. Se trata de un aspecto creativo, y por ello de difícil 
valoración.   

Sin embargo, sí es posible dirigir nuestras miradas hacia un proceso de 
cambio en el que invariablemente va a  producirse una gran transformación, y 
ello traerá consigo una mejora o rendimiento espiritual sin límites. 
Estamos acostumbrados a los límites de velocidad, de resistencia, de 
disponibilidad, y ahora estamos hablando de espacios y de posibilidades sin 
límites. 
Estamos hablando de espacios adimensionales en los  que el ser humano 
deberá repercutir su pensamiento. Espacios adimensionales en los que el 
pensamiento podrá figurar en esferas superiores en  el transcurrir de cientos o 
miles de años, y en los que la realidad se hará patente en todo momento, para 
volver y regresar en pocos minutos, para entendernos, en su situación actual. 
esto, ¿qué significa realmente?  
Estamos hablando de planteamientos que pueden parecer obra mágica 
ilusoria por su no-corresponsabilidad con un entramado 
casuístico tridimensional actual.  
Estamos hablando de unos cambios mentales 
muy por encima de los actuales.  
Estamos hablando de la correspondencia directa 
con  dimensiones superiores.  
Estamos hablando de espacios sin tiempo con lo que  es posible 
aproximarse al futuro o retroceder al pasado, y modificar estructuras, 
planteamientos, pensamientos, objetivos y realidades. 
Estamos hablando de un pensamiento muy por encima de lo que vuestros 
pensadores, filósofos, científicos, puedan jamás imaginar, porque no es uso 
exclusivo de una mente privilegiada o tecnológica. 
Estamos hablando de un proceso de conocimiento en el que deben abrirse 
las puertas, hasta ahora cerradas a cal y canto, de una mente intelectual próspera 
en objetivos materiales, pero realmente pobre en realidades espirituales. 
con Amor, Shilcars.
  
 http://tseyor.com/






jueves, 17 de noviembre de 2011


 ESTÁIS DORMIDOS EL 90 % 
DE VUESTRA VIDA
La libertad se la gana cada uno en función 
del grado del despertar de su consciencia. 
Sí, podréis decirme que apenas dormís cinco o seis horas diarias 
y el resto del tiempo estáis en vigilia. Mas eso es un error, eso no es cierto.
Estáis dormidos el 90% de vuestra vida, y el 10 % restante 
alternativamente estáis despiertos y dormidos. 
 -Shilcars-

Queridos amigos, hermanos, atlantes todos, de nuevo Shilcars del
planeta Agguniom con vosotros, buenas tardes noches.
Todo parece que está cambiando, tornasolándose hacia un
componente, no trágico pero sí con visos de incertidumbre. Más todo esto
es una ilusión, no debe alterarnos en absoluto, todo va a ir fluyendo. Y por
encima de todo está la voluntad de cambio, de todos y cada uno de
nosotros. 
Esto hará posible que esos grandes nubarrones sean más o menos
eso, negros nubarrones que tarde o temprano pasarán, y darán lugar a una
nueva primavera, mucho más abierta, franca, en la que el ser humano
atlante de esta generación pueda cultivar la amistad, pueda evolucionar,
como es lógico y natural, en ese cosmos holográfico cuántico, y
reconocerse a su vez como acreedor al gran conocimiento universal. 

Así pues, reconociendo que los tiempos no acompañan demasiado
para llegar a esa reunificación, o al menos esto nos quieren dar a entender,
que los tiempos no acompañan demasiado, sí es verdad que prestándoles
atención, y haciendo un examen de consciencia, un análisis de nuestras
inquietudes y del porqué están sucediendo determinados acontecimientos,
que incluso logran desestabilizarnos, viendo todo eso, en el fondo
podríamos darnos perfectamente cuenta, que solamente se trata de una gran
oportunidad que el cosmos nos presenta en bandeja para que podamos
elegir. 


Cierto que las dificultades a veces son muchas, que los problemas
pueden llegar a torturarnos psicológicamente, y más cuando pensamos en
un futuro incierto, porque estamos en un presente que lo es también,
incierto. Y dicha incertidumbre la planteamos en el futuro y, si la
planteamos en el futuro con este presente, lógico es que nos atemorice. 
Lo cierto es también que debemos plantearnos un nuevo
pensamiento. Saber que estamos asistidos por nuestra propia réplica que
nos ha traído aquí, en este momento, para trabajar. 
Y lo haremos de forma positiva y evolucionista, si nos planteamos
realmente lo que queremos hacer, y cómo queremos vivir estos tiempos.
Nadie, desde luego, quiere vivirlos apesadumbrado, pero la realidad es que
cuando cada día despertamos, y nos ponemos en marcha, cada vez estamos
más apesadumbrados. 
La depresión aflora por doquier, la sensación de impotencia, de
incapacidad en la unidad con nosotros mismos, se presenta constantemente.
Y cuando en nosotros está esa gran losa que nos plantea tanta pesadumbre,
lo enfocamos como algo personal y, al mismo tiempo, lo reflejamos en los
espejos tridimensionales. Y los demás se contagian y, cual virus, se propaga
a nuestro alrededor. 

 También habremos de reconocer que somos muy cómodos, y
queremos cambiar y llevar una vida más pasajera, más confortable. Y
miramos a nuestro alrededor buscando aquellos hermanos que puedan
sacarnos de las tinieblas del oscurantismo, del ostracismo, de la miseria
incluso. 
Y así, buscando y hurgando a nuestro alrededor, nos olvidamos
plenamente que la solución a nuestro desaliento, dificultades y problemas,
está en nosotros mismos. 
Cuando comprendemos todo esto, podemos tratar de cambiar nuestra
forma de vivir y actuar, y si realmente nos transformamos, servimos a los
demás de ejemplo. Y los demás copian y copian positivamente. Y esto se
propaga, cual virus también, pero positivamente. 
Así que interesa que nuestro estado de ánimo esté siempre arriba,
abierto, alegre, confiado, nunca apesadumbrado. Y no esperemos fuera 
lo que en origen habremos de encontrar en nuestro interior psicológico, 
en nuestro pensamiento.

Aquí en Tseyor, en este pequeño grupo, se dan claves y mucha
información. Muchos de nosotros apenas leemos los enunciados, 
los comunicados. Esperamos que los demás nos los lean. 
Esperamos que los demás, como si de una pantalla de televisión se
tratare, nos expliquen lo que está pasando y lo que hemos de hacer. 
Sí, amigos, hermanos, nos hemos vuelto cómodos. 
El medio ha sido muy perspicaz y nos ha ofrecido en bandeja la
comodidad. Nos ha hecho ver o creer que estábamos en unos tiempos en
los que con la tecnología lo tendríamos todo resuelto, con la sociedad de
consumo, todo arreglado y a vivir felices siguiendo el consejo del
organizador de turno. Y así nos ha ido, y así nos va. 
Realmente, la sociedad en general necesita coger las riendas de su
propio destino. No dejar que ningún otro las lleve por nosotros. Para eso
habremos de desprendernos, desapegarnos, de la comodidad por aquello de:
“que piensen los otros por mí, que yo ya tengo qué hacer”. 
Y así nos va, ciertamente. 


Ahora es el momento de empezar a pensar en un nuevo
procedimiento, a pensar que la libertad no se regala. La libertad se la gana
cada uno en función del grado del despertar de su consciencia. 
Sí, podréis decirme que apenas dormís cinco o seis horas diarias y el
resto del tiempo estáis en vigilia. Mas eso es un error, eso no es cierto.
Estáis dormidos el 90% de vuestra vida, y el 10 % restante 
alternativamente estáis despiertos y dormidos. 
Ya veis que con ese porcentaje poco podremos ayudar y coadyuvar a
encontrar por nosotros mismos la llave que nos sirva para el despertar de la
consciencia. 
Sin embargo, aquí en Tseyor, dado los tiempos que corren, la prisa
que los mismos imprimen, a todos y a cada uno de nosotros ya no se nos
permite perder demasiado el tiempo. Pero también habréis de comprender
que hemos de respetar vuestra libertad, que hemos de respetar vuestro libre
albedrío, y según qué cosas las habremos de obviar, o decirlas muy
veladamente. 

Aquí en esta sala, en esta sala abierta, no podemos según qué
mensajes divulgarlos, por respeto, para no alterar vuestro proceso. Aquí
entráis libremente y nosotros no queremos interferir más de la cuenta. 
Por eso, obviamos mensajes y textos que de alguna forma podrían
ayudaros enormemente en ese despertar de la consciencia que estamos
pregonando, pero no haríamos un buen trabajo. 
Por eso pedimos que asistáis, voluntariamente, al proceso de
conocimiento que brinda Tseyor, y que de alguna forma lo aceptéis y

reconozcáis. Estamos hablando de formar parte de esa maravillosa Tríada,
que es copia exacta de las Tríadas que también existen en otros mundos de
este cosmos holográfico cuántico. 
Así, de esta forma, nosotros podríamos y de hecho podemos, hablar
mucho más ampliamente, con más confianza. Porque al mismo tiempo
habríais comprendido que la pertenencia en la Tríada, aparte de ser
voluntaria, es estar dispuestos a oír. 
Amigos, hermanos, los tiempos están cambiando muy rápidamente.
Todos lo sabéis, lo podéis ver a vuestro alrededor. Y repito e insisto, nadie
va a cambiar las cosas, porque las cosas son así, han de funcionar así. Lo
único que podemos cambiar es la forma de verlas, lo único que podemos
hacer es darnos cuenta de cuántos son los apegos que nos mantienen atados
a ese carro de la ignorancia. 
Os brindamos la oportunidad del despertar, pero no lo haremos por
vosotros, sino que habrá de ser por propia voluntad vuestra. Y si así lo
hacéis, contad de antemano con nuestro apoyo.

Amigos, hermanos, os mando un fuerte abrazo energético y os animo
a participar en comunidad, en hermandad. ¿Qué más os podemos decir?
Amor, Shilcars. 

miércoles, 16 de noviembre de 2011


EN TIEMPOS DE PAZ Y TRANQUILIDAD
En tiempos de paz y tranquilidad, nos dormimos profundamente.
En tiempos de paz y tranquilidad, todo nos parece posible 
y nos olvidamos del más necesitado, que somos nosotros mismos, 
eso es, nos olvidamos de nosotros mismos. 
-Shilcars-

Queridos amigos, hermanos, atlantes todos, muy buenas tardes
noches, soy Shilcars del planeta Agguniom.  
Todos aquí reunidos esperando no se sabe qué. Pero tal vez con
atención tengamos respuesta a ciertas incógnitas. Lo cierto es que del
diálogo, de la interrelación entre unos y otros siempre sale a la luz, cual
destellos de inspiración, aquello que puede hacernos reflexionar y también,
cómo no, modificar a veces nuestra postura y también nuestra forma de
pensar de cara al futuro.
Sin embargo, es necesario primero que estemos dispuestos a escuchar, 
a oír en nuestro corazón y, cual eco, se expanda hacia todos los corazones 
de buena voluntad. Y con ello se consigue, indudablemente, la interrelación, 
la comunión, y el alimento de todos nosotros a nivel espiritual. 


No hay mejor manera para evolucionar que hacerlo en compañía, en
unión, tratándose los temas en común. Sabiendo que todos estamos en el
mismo nivel y que, cuando avanzamos un grado, lo hacemos todos de igual
forma. Además, muchos inconscientemente, pero lo hacen. Avanzan.
No podemos vislumbrar un futuro, si el presente no lo contemplamos
con unidad, con ilusión. Y el presente en el que estamos ahora, en este aquí
y ahora, podríamos preguntarnos también si nos interesa un presente de paz
y tranquilidad o un presente movido y de acción.

También podríamos pensar que en esas épocas de tranquilidad y paz,
nuestro sentimiento más profundo de evolución queda ahogado por lo
superfluo. 
En tiempos de paz y tranquilidad, nuestro ego se atreve a asomar su
cabecita por nuestra mente y hace a su antojo. 
En tiempos de paz y tranquilidad, es más difícil hallar ese punto de
unión con la adimensionalidad, ese punto cero, ese punto de equilibrio.
Efectivamente es más difícil, pero no imposible.
En tiempos de paz y tranquilidad, nos dejamos engañar de alguna
forma con nuestro exterior. Nos comparamos con nuestros congéneres y
queremos ser iguales, porque en el fondo añoramos esa igualdad, pero
desenfocamos el tema muchas veces. Y esa igualdad, igual a hermandad, se
transforma en una igualdad material, ficticia.
En tiempos de paz y tranquilidad, cuando nuestros bolsillos están
llenos de dinero, nuestras cuentas corrientes rebosan, o bien nos dan dinero
a un interés, que para el caso es igual, somos capaces de llevar a cabo
empresas de “envergadura”, entre comillas. 


Lo primero es igualarnos con el vecino, tener su mismo coche,
disfrutar de las mismas vacaciones en la playa o en la montaña, ir a los
mejores colegios nuestros hijos, comprar las mejores prendas y calzado…
Y así nos igualamos, pero así también nos empeñamos en todos los niveles.
En tiempos de paz y tranquilidad, todo es alegría, todo es ilusión en
busca de la añorada fortuna, de esa arca que nos permita la libertad y
sentirnos importantes. La importancia que lleva consigo el poseer. Y
cegamos nuestros ojos a la búsqueda de la espiritualidad, porque “esa no da
dinero”, “esa no nos permite igualarnos”, “esa en según que círculos
sociales no queda bien, no es presentable”.
En tiempos de paz y tranquilidad, nos dormimos profundamente,
podríamos decir que en los “laureles”. Aunque tampoco sería exacto decirlo
así, porque cuando uno se duerme en los laureles es porque ha alcanzado
cierta notoriedad, y este no es nuestro caso. 
Alcanzar notoriedad, ser distintos, tal vez creyéndonoslo,
equivocadamente, porque disponemos de mas recursos, porque aguzamos
el ingenio y conseguimos lo mejor o lo mismo que el vecino, eso no
significa nada, eso no es progreso. Por lo tanto, ni dormidos en los laureles
podríamos decir que hemos llegado. 

En tiempos de paz y tranquilidad, todo nos parece posible y nos
olvidamos del más necesitado, que somos nosotros mismos, eso es, nos
olvidamos de nosotros mismos. Y subimos a una noria que gira y gira sin
cesar, y no lleva a ningún sitio, tan solo al fracaso y a la involución, porque
en este punto llega la entropía.

En tiempos de paz y tranquilidad, nuestra réplica genuina busca
soluciones para el despertar y, cuando no las encuentra a través de ese 
auto esfuerzo, de esa energía interna divina, que dispone a raudales el ser
humano atlante, no tiene otra solución que crear el desconcierto en nosotros.
En tiempos de paz y tranquilidad, pues, tiene que llegar
necesariamente el momento en que terminemos de dar vueltas a esa noria 
reflexionemos profundamente sobre el estado, somnoliento estado, de
nuestro pensamiento. 
Y como que es una solicitud muy profunda, aunque inconsciente,
nuestra réplica, eso es, nosotros mismos en la realidad de nuestra divina
presencia, paramos. Paramos esa rueda vertiginosa y absurda y se nos
presenta ante nosotros un muro. Un muro que puede ser bajo, alto o
altísimo, y ello estará en función de la necesidad de esfuerzos que
habremos de hacer para superarlo. 


De ahí viene el desgaste físico, de ahí vienen las depresiones, de ahí
vienen las enfermedades. Y como males menores la crítica situación
económica, la dificultad de obtener dinero. Y como mínimo más aún, la
ruina económica.
Entonces, cuando vemos todo este panorama, cuando por nosotros
mismos no somos capaces de dar un giro al timón y enfocarnos
verdaderamente hacia el norte de nuestra real existencia, y cumplir así el
objetivo por el que hemos venido aquí, nos llegan la dureza, la inseguridad,
la precariedad…
Y todo ello, ¿para qué? Ahora creo que lo entendéis, pues para que
nos demos cuenta que estamos plenamente dormidos cuando existe la paz y
tranquilidad. 


Y esto es así en un mundo dual, en un mundo 3D. Por eso, en más de
una ocasión Shilcars os ha dicho que observemos plenamente nuestra
actitud, que estemos despiertos además y, cuando pensemos que todo va
bien, pues no será tal vez así, y es que no todo irá bien.
Y cuando pensemos que todo va mal, pues reflexionemos
profundamente también, porque puede ser que tengamos la oportunidad de
enfocar nuestra vida hacia la espiritualidad. Que es lo único, repito e
insisto, lo único que vale la pena enfocar debidamente, lo demás es
importante o será necesario, pero es secundario. 

Amigos, hermanos, os mando mi bendición. Amor Shilcars



lunes, 14 de noviembre de 2011


LA LEY DE LA HUMILDAD, DE LA SENCILLEZ:  
"LA LEY DEL AMOR"

“Para esos sabios no habrá secretos, todo será descubierto, 
y todo lo que pregunten les será respondido, 
porque esa es la ley de la humildad, de la sencillez: 
la ley del amor. 
Y el amor no distingue.”
-Shilcars-

Queridos amigos, hermanos, atlantes todos, muy buenas noches, 
soy Shilcars del planeta Agguniom. 
Vamos a ir aprendiendo poco a poco, no es difícil, pero el tema
requiere constancia, paciencia, observación y autoobservación plena. 
Todo porque nuestros puntos de mira son muy limitados. 
Nuestro pensamiento siempre quiere más y más, cuando en realidad
si estuviese equilibrado y en comandita con el universo y su energía,
nuestro pensamiento pediría cada vez menos, y llegaría un momento en que
nada pediría. Nada desearía, nada perseguiría y, a cambio, paradójicamente
lo obtendría todo. 


Claro, desde muy jóvenes se nos ha enseñado la aplicación en el
estudio: en ser los primeros de clase. En obtener las mejores notas o
puntuaciones, para poder llegar a la edad adulta y ser un buen empleado, un
buen trabajador, un excelente profesional, un bendito científico, etc. etc. 
Pero, ¡que ninguno de ellos se pase de la raya!, que para eso se le ha
enseñado hasta dónde debe aprender y cómo debe aprender. Y cómo debe
actuar delante o ante la sociedad en la que vive. 
A todos se nos ha enseñado que somos una pieza importante para que
funcione el gran engranaje, pero a través del estudio y la aplicación y la
conformación de nuestro estado mental, en plan didáctico, se ha procurado
que nos reconozcamos como pieza necesaria, pero que nos olvidemos del
resto del conjunto, del organismo del cual y por el cual vivimos, y
sucumbimos al final. 

Así, con todos esos conocimientos que nos permiten establecernos en
este mundo 3D, con sus reglas, sus leyes lógicas y necesarias, y
convenientes sobre todo para el pastor, para que el rebaño no escampe, no
se disperse y no pueda luego controlarse, todo está muy bien. Pero con esa
técnica didáctica nos habremos convertido, francamente, en dóciles ovejas.
Mansas ovejas en espera de ser trasquiladas.     
No, amigos, hermanos, parad atención a todo ese aspecto que se os
ha planteado en la sociedad. No estoy hablando de anarquismo, ni mucho
menos, ni de un comunismo encubierto, somos apolíticos, porque el Cristo
Cósmico lo es por esencia, y nosotros seguimos sus pasos, sus
indicaciones, sus vibraciones. 
Y las mismas nos indican que habremos de decir no a todo aquello
que en principio nos parece interesante por lo de deslumbrante. 
Habremos de decir no a todo lo que afecte a la intelectualidad
profunda, a todo aquello que nos incite a ser los mejores, los campeones,
los únicos. 
Habremos de decir no a todo aquello que nos obliga a pensar
demasiado, no dejando espacio a la intuición, al fluir del pensamiento. 
Habremos de decir no a todo aquello que, cual regalo envenenado,
pero envuelto en lazo y agradablemente presentado, nos pueda parecer que
es lo mejor para nosotros, pero nos subyuga cuando probamos el primer
bocado. 

Estamos todos totalmente equivocados, hemos hecho un
planteamiento a la inversa, hemos seguido los dictados de nuestro deseo, 
de nuestro pensamiento, olvidando que nuestro pensamiento a veces, y
muchas veces, está confundido, disperso, es miedoso por naturaleza,
inconformista, impaciente, irracional, inseguro, irascible. 
No hemos de hacer caso a nuestro pensamiento, cuando nuestro
pensamiento está imbuido por una larga cadena de errores, que apenas nos
damos cuenta que los tenemos. 
Es difícil que el individuo, con un fondo natural y espontáneo, se
aperciba de que todo el mundo que le rodea, toda esa fantasía, todo aquello
que le han hecho creer que era lo mejor para él, repito, es muy difícil que
de ese estado hipnótico pueda salir y liberarse de sus cadenas, pesadas
cadenas de oscurantismo, propias de una mente confusa, dispersa, y
generalmente abocada al fracaso.
Y, ¿por qué hablo de fracaso y no de éxito? Pues muy sencillo, hablo
de fracaso porque persiguiendo el éxito únicamente llegaremos al fracaso
más absurdo. 
Y de eso nos daremos cuenta una vez nuestro sueño hipnótico
desaparezca y nos encontremos con nosotros mismos, tal cual somos, 
sin esos espejos que disfrazan la realidad y la confunden, cuando seamos
nosotros mismos en la posición psicológica interna, pura, cuando nos
deshagamos de todos los efectos y agregados psicológicos, apegos, que
desde pequeños nos habrá imbuido nuestra sociedad, protectora, nuestro
pastor.  

Pero claro, ese instante, cuando esto suceda, ya será tarde, y veremos
luego si podemos reingresar de nuevo teniendo esa oportunidad, y habiendo
acumulado tanta experiencia como para no repetir un siguiente fracaso. 
Y digo “veremos si tenemos esa oportunidad”, porque tal vez no la
tengamos. Tal vez tengamos que asistir a las consecuencias del rayo
sincronizador como espectadores, en una dimensión en la que podamos
observar las circunstancias, pero no transmutarlas.  
Y esto, que parece tan fácil de entender, incluso aparentemente sin
importancia, tiene mucha importancia, amigos, hermanos. Porque si llega
esa gran transformación, se cierra esta era y aparece una nueva primavera,
impulsada por el rayo sincronizador, todos los que en ese momento no
dispongan de cuerpo físico adecuado a su vibración, no podrán elevar su
nivel de consciencia, su nivel vibratorio, y por siglos y siglos permanecerán
en su punto, sin haber elevado ni lo más mínimo su nivel vibratorio, y por
lo tanto deberán repetir. 
Deberán permanecer en un nuevo estado vivencial, en el que habrán
de ser trotamundos, con niveles intelectuales muy limitados, con
capacidades muy limitadas también, y por lo tanto durante generaciones 
sus retornos, recurrentes, serán de gran sacrificio, dolor y oscurantismo. 
Porque los que verdaderamente despierten a ese llamado crístico, los
que verdaderamente se están preparando y entienden que lo menos
importante es la pura intelectualidad, y sí la apertura de corazón, la bondad
de nuestros actos y el amor, silencioso, que tengamos hacia los demás,
todos los que tengan esas inquietudes, lo será porque habrán despertado
verdaderamente a la realidad de su sueño hipnótico. 
Se habrán dado cuenta que lo menos importante es el lujo, la buena
vida, la intelectualidad, los conocimientos, y sí con mucho más respeto
dedicarán parte de su vida a la intuición. 
Y claro, la intuición tiene dosis muy importantes de nada, de no
aspirar a nada, de no querer nada, de no desear nada, de desapego, de
humildad, de sencillez. Como el Cristo Cósmico, que en todos los mundos,
ha aplicado su ley, que es la de la sencillez, la  humildad, incluso la de la
pobreza, conjuntamente con la gran dignidad que ella lleva consigo. 
Todos esos individuos que hayan despertado esta inquietud en su
interior, se volverán sabios, conocerán todas las lenguas, sabrán de los
grandes misterios del universo, conocerán la micropartícula y su expansión,
incluso reconocerán en sí mismos la pertenencia a las doce esferas del
universo. 

Para ellos no habrá secretos, lo sabrán todo, de la forma más humilde
y sencilla que pueda uno pensarse. Hablarán con los insectos, con las
mariposas, con los pájaros, con los peces, con los animales, con sus
mascotas... Ningún animal será capaz de atacarles, porque ese animal
intuitivamente reconocerá el amor que desprenden, a través de una
maravillosa energía vibracional. Y se postrarán a sus pies, 
sabiendo que son sus protectores. 
En todos esos individuos que comprendan ya que el gran
conocimiento está en lo más sencillo, y lo más sencillo es la respuesta que
damos a nuestro hermano, de la forma más sencilla y humilde, ahí estará la
gran sabiduría. 
Para esos sabios no habrá secretos, todo será descubierto, y todo lo
que pregunten les será respondido, porque esa es la ley de la humildad, de
la sencillez: la ley del amor. Y el amor no distingue. 
Amor, Shilcars.


viernes, 4 de noviembre de 2011


APLICARNOS EN LA UNIDAD

No os distraigáis, también os dice el cosmos, y nosotros, 
como hermanos más cercanos, os lo transmitimos y os decimos:
no os durmáis, amaros profundamente, respetaros. No codiciéis,
no ambicionéis. Lo tendréis todo cuando no dispongáis de nada, 
lo tendréis todo cuando lo entreguéis todo. 

Queridos amigos, hermanos, atlantes todos, muy buenas tardes, 
soy Shilcars del planeta Agguniom.
Sí, efectivamente, todo es un compendio de dificultades. ¿Qué sería
de nosotros si no las hubiere? ¡Qué aburridos estaríamos! ¡Qué soso sería
nuestro estado, insustancial!.
Claro, falta motivación, y para eso estamos aquí todos nosotros,
diferentes, con distintas creencias, incluso con dogmas de todo tipo, 
que hace muchas veces imposible el diálogo, y también el entendimiento, 
y esto nos trae dispersión, confusión, desasosiego.   
Mas todo ello hace que nos esforcemos cada día más y más, para
llegar a un entendimiento, a la unificación de nuestros pensamientos. Todo
y sabiendo que desde un principio hemos patrocinado nosotros mismos, en
base a un compromiso, que seríamos distintos, que actuaríamos en distintos
papeles, que incluso nos haríamos la zancadilla, pero que todo ello iba a 
conseguir o para conseguir el estimulo suficiente como para llegar a entendernos
 Y así es. Cuando hay dificultad, cuando no hay entendimiento entre
las partes, se precisa de un diálogo, de un reconocimiento, de una amistad,
de una hermandad. Y este es el papel y el destino, último, de nuestro estar
aquí y ahora: alcanzar la hermandad. Que no significa otra cosa que
amarnos profundamente, aun sabiendo que somos distintos. 
Porque no olvidemos que todos los que estamos aquí fluctuamos en
una banda vibracional más o menos igual, muy pocas diferencias en
sintonía, las suficientes para obligarnos a entendernos, a amarnos, a
colaborar juntos en un bien común, en el respeto a todo lo que nos rodea.

Así pues, si existen diferencias entre todos nosotros, y llegamos a
entender, a asumir, que dichas diferencias son tan solo una apariencia,
porque en el fondo somos iguales, en el fondo somos hermanos, porque
hemos nacido de la misma matriz energética que se ha desprendido del
Fractal, ese gran desconocido pero bienhechor de todas las consecuencias
de la manifestación, entenderemos, digo, que nuestra única obligación,
nuestra misión, es llegar a entender este proceso y aplicarnos en la unidad. 
La presente humanidad, que podría definirse como una humanidad
con un determinado nivel vibratorio, favorecido por el sistema adeneístico
y cromosómico, dicha humanidad, data de miles, cientos de miles de años. 
En un principio se diseñó así, por quien tiene esa facultad, y todos
nosotros, en este caso vosotros, que vivís en este lindo planeta azul,
aceptasteis resolver la cuestión, poniéndole mucha más dificultad a vuestra
presencia aquí. Y expresamente aceptasteis ciertas limitaciones
cromosómicas, para de alguna forma hallar la iluminación, todo y que los
componentes adeneísticos y cromosómicos eran y son -pero no serán insuficientes. 
Esto quiere decir que se nos da la oportunidad a través de la
comprensión, del amor, de la hermandad, siendo distintos, de llegar a vibrar
de tal forma que por nosotros mismos, a través del propio esfuerzo,
consigamos enriquecer el ADN, nuestra sabia naturaleza y fundirnos,
definitivamente, en la comprensión de todos los elementos atlantes que
pueblan todo el universo, visible e invisible. 
Esto quiere decir, además, que la presente humanidad, eso es, todos
vosotros, estáis en una especie de paréntesis. Claro, no podéis uniros a esa
hermandad universal, por cuanto no es posible, dado que faltan ciertos
requisitos para ello. 
Pero aquí estáis, estáis aquí presentes, y nosotros, modestamente y
humildemente, intentando que os deis cuenta y con ello despertéis de este
gran letargo y os apliquéis en la consecución de vuestro propio
compromiso, que es venir aquí por última vez y despertar. 

Que la iluminación llegue a vuestras mentes, que vuestro ADN
culmine su proceso de conformación, y de estructura, que vuestros
cromosomas aprendan la inmortalidad, en definitiva, que sepan regenerarse
por sí mismos y dejar la recurrencia, de vida y vida, pesares, satisfacciones,
reencarnaciones, retornos. 
Que termine finalmente esa rueda, que es únicamente por limitación,
y que podáis despegar definitivamente, con nuevos bríos, y alzaros y
sobrevolar un nuevo cielo. En el fondo son nuevos universos que vais a
conocer, que están aquí, en vosotros mismos, que no veis, pero que están. 
Y multitud de hermanos os están llamando desde todos los rincones
del cosmos, y os están diciendo, a grandes voces, dentro de vuestra
consciencia: ¡despertad!, ahora es el momento, no os durmáis, no os
disperséis, no os dejéis encantar por los cantos de sirena, acelerad el paso,
uniros en un pensamiento común y venceréis la entropía. 
También os dicen que hay fuerzas, que su objetivo lo cumplen
fielmente, fuerzas energéticas que intentan torceros en este proceso, es su
misión, es su papel, ellos o ellas no tienen la culpa. La única
responsabilidad, si cabe de todo ello, depende de todos y cada uno de
nosotros, dejar por fin de mirarnos al ombligo, de creer que somos los
dueños del universo, de creer, cada uno de nosotros, que somos lo mejor de
lo que hay. 
Que empecemos a través de la humildad, de la paciencia, de la
entrega sin esperar nada a cambio, que pensemos, también nos dicen, que
todos y cada uno de nosotros somos una parte de este fantástico universo,
fantástico por ilusorio, por irreal, pero tan necesario para la transmutación y
la iluminación. 
Y que digamos que ya es el momento de unirnos, porque siendo
partes de una misma cosa, unidos la conformaremos en su totalidad, y así
este puzle, fantástico puzle también, que está desperdigado, inconexo, vaya
uniéndose y conformando un gran mosaico, el mosaico de la humanidad
futura. 
Pero no penséis en un futuro de miles de años, pensad en un futuro
muy corto. Y la humanidad ahora sí, ahora ya está preparada para asistir a
ese momento, porque es su momento. 

No os distraigáis, también os dice el cosmos, y nosotros, como
hermanos más cercanos, os lo transmitimos y os decimos: no os durmáis,
amaros profundamente, respetaros. No codiciéis, no ambicionéis. 
Lo tendréis todo cuando no dispongáis de nada, lo tendréis todo 
cuando lo entreguéis todo. Y con esto me estoy refiriendo a la entrega 
amorosa, a la ayuda sin esperar nada a cambio.   
Aquí, en la Confederación, hemos de deciros que no nos importa,
para nada, el que seáis más ricos o más pobres, cada uno lo que sea, que
tenga lo que tenga. Tampoco indicamos ni sugerimos que debáis entregar
vuestras riquezas. No, no, cada uno con su carga, cada uno verá lo que
puede llevar, cada uno valorará sus posibilidades y sabrá si sus alforjas son
ligeras o pesadas, si le permiten avanzar más o menos rápido, pero eso cada
uno lo verá. 
Aunque sí puedo asegurar, amigos, hermanos todos, que cuanto
mejor se anda, cuando se va más ligero es con ligeras alforjas, porque el
mundo se hace andando y andando puede uno llevar muy poco peso, 
si quiere ir ligero. 
Os mando mi bendición, amor, Shilcars